Zonceras y sandeces

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  • «Lo que hizo La Haya fue como dejar libre a un violador para que siga violando». Desafortunada, cuanto menos, frase del verborrágico dirigente agropecuario Alfredo de Angeli, sobre el fallo por la papelera Botnia. 

  • «El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres». Así, en un discurso en la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático, el presidente de Bolivia, Evo Morales, se despachó contra los efectos perniciosos de los pollos y alimentos transgénicos, no sólo sobre la sexualidad masculina, sino también sobre la calvicie.

  • Pino Solanas lo llamó «ministro delincuente», y la respuesta de Aníbal Fernández no se hizo esperar. Todo por el supuesto espionaje en el Ministerio de Economía. El jefe de Gabinete dijo sobre el diputado: «No le tengo ningún respeto político. En la época menemista estaba dispuesto a ser el más menemista para que le dieran las Galerías Pacífico. Es un cachivache pocas veces visto. Es un político siniestro, un oportunista fenomenal». No se detuvo allí, en declaraciones radiales. «¿Saben cómo termina esto? Le agarra un cagazo marca cañón y se escuda en los fueros», aseguró. 

  • La historia Escudero-Alé da para todo. En la isla de Caras, superproducidos cual pareja en luna de miel, anunciaron su separación bajo el título: «Nos amamos, pero no podemos estar juntos». Ella también habló para Gente: «Aunque estemos separados, Matías es el hombre de mi vida». Otra: «Me encantaría casarme de blanco y tener muchos hijos con él. No podría imaginarme con otro hombre». Entonces, ¿para qué se separaron? 

  • «Está incumpliendo con sus deberes de funcionario público. Está al borde de, si cualquiera fuera serio, pedirle la destitución por juicio político». La frase es del jefe de la bancada kirchnerista en Diputados, Agustín Rossi, sobre el vicepresidente Julio Cobos. Se ve que cualquiera no se dio por aludido, y serio, tampoco. 

  • En la saga entre Cobos, Gobierno y oposición, Aníbal Fernández endilgó al vicepresidente «hablar como si fuera Heidi». El encargado de responder al «abuelito dime tú» fue el diputado nacional Daniel Katz, quien cuestionó al jefe de Gabinete porque «en lugar de preocuparse por la inseguridad, se enoja con Nicole Neumann y con Cobos».

  • A propósito de Aníbal Fernández y la farándula criolla. Si hace unos días el blanco del ministro había sido la modelo Nicole Neumann, a quien trató de «mentirosa», esta vez lo fue la mediática Amalia Granata, quien intentó polemizar con el funcionario por el tema inseguridad. La panelista de Roberto Pettinato le endilgó: «La sensación es que si no pensamos como ustedes, estamos marcados». La respuesta del funcionario fue todavía más áspera: «A mí me tiene sin cuidado cuál es tu manera de pensar. Peleé toda mi vida para que gente como vos disienta todo lo que quiera. Ya decís cosas que no tienen sentido». 

  • «Me dejo las rastas, porque es una forma de demostrar que se puede ser linda a pesar de lo que te hagas en la cabeza». Emilia Attias, en Paparazzi. 

  • «Cuando descubrí el budismo tibetano me di cuenta de que era lo que yo necesitaba», Agustina Córdova (revista Pronto), quien además remató la entrevista diciendo: «Las botineras, como todos los seres, buscan ser felices». 

  • «Probé Viagra, pero no mejoró mi performance sexual: sigo rindiendo como siempre». Silvio Soldán, en su cumpleaños 75. Gente. 


  • «Estoy sola y enamorada de mí misma. Muchos de los hombres que estuvieron en mi vida me hicieron mal, y no tengo ganas de exponerme nuevamente a eso». De la modelo Cholé Bello, en Luz.
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