El proceso de privatización de Transener entró en su tramo decisivo con la apertura de las ofertas económicas, en una licitación clave para el futuro del sistema energético argentino. Tres grandes jugadores del sector presentaron propuestas millonarias para quedarse con el control de la principal transportista de electricidad en alta tensión del país.
Según los datos oficiales, las ofertas fueron encabezadas por el consorcio integrado por Genneia y Edison Transmisión, que presentó la propuesta más alta por u$s356.174.811,78. Le siguió Central Puerto con u$s301 millones, mientras que Edenor ofertó u$s230 millones.
Las tres compañías habían sido previamente habilitadas por la Comisión Evaluadora tras cumplir con los requisitos técnicos y administrativos establecidos en los pliegos, lo que les permitió avanzar a la instancia económica, considerada definitoria dentro del proceso.
Un activo estratégico en juego
El interés que despertó la licitación se explica por el peso estructural de Transener dentro del sistema eléctrico. La compañía opera la columna vertebral del Sistema Argentino de Interconexión, con más de 12.400 kilómetros de líneas de alta tensión, a los que se suman los 6.228 kilómetros de su controlada Transba.
Su red conecta los principales centros de generación con los de consumo a lo largo del país, desde Jujuy hasta Santa Cruz, lo que la convierte en un activo crítico para la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
En términos societarios, la operación contempla la venta de la participación que Energía Argentina posee en Citelec, holding que controla el 52,65% de Transener. La adjudicación está prevista para mayo, de acuerdo con el cronograma oficial.
Según un análisis de Adcap al que accedió Energy Report, en términos de valuación, las ofertas económicas reflejan diferencias significativas que permiten dimensionar el atractivo del activo. La propuesta más alta de Edison-Genneia -alineada con estimaciones de mercado- ubica el valor de Transener en torno a los u$s1.350 millones, lo que implica una prima cercana al 26% respecto de su capitalización bursátil al 27 de abril (unos u$s1.070 millones) y un salto del 73% frente al precio base de u$s206 millones fijado por el Gobierno.
En tanto, la oferta de Central Puerto sugiere una valuación de aproximadamente u$s1.140 millones (una prima del 7% sobre mercado), mientras que la de Edenor se ubica en torno a los u$s870 millones, lo que representa un descuento cercano al 19%. Esta dispersión evidencia, por un lado, la existencia de un piso de valuación sostenido en flujos de caja regulados y, por otro, la disposición de jugadores estratégicos a pagar una prima por el control de la compañía.
En cuanto a la estructura de la operación, el proceso contempla la venta del 50% de la participación de Energía Argentina (Enarsa) en Citelec, holding que controla el 52,65% de Transener. Esto se traduce en una participación económica indirecta de alrededor del 26,3% en la transportista. El futuro adjudicatario pasará a compartir el control con Pampa Energía, que previamente renunció a sus derechos de preferencia (ROFR) y de acompañamiento (tag along) para facilitar la transacción.
De acuerdo con fuentes del área energética, aún restan cumplirse distintos pasos legales y administrativos antes de la adjudicación definitiva, que se prevé para mediados de mayo.
Tres ofertas, un mismo mapa empresario
Más que la irrupción de nuevos actores, la licitación refleja una reconfiguración del poder dentro del sector energético local. Los tres oferentes tienen fuerte presencia en distintos segmentos de la cadena: generación, distribución e incluso hidrocarburos.
Por un lado, el consorcio liderado por Genneia -presidida por Jorge Brito, del Grupo Macro- se asoció con Edison Energía, un holding impulsado por los hermanos Neuss junto al grupo Newsan, que en poco tiempo avanzó sobre distintos negocios eléctricos, incluida la reciente adjudicación de la hidroeléctrica Alicurá.
Central Puerto, en tanto, es la mayor generadora del país y viene expandiendo su presencia hacia Vaca Muerta. Entre sus accionistas se destacan grupos como el de Guillermo Reca, la familia Miguens-Bemberg y Eduardo Escasany.
Edenor, por su parte, es la principal distribuidora del AMBA y forma parte de Integra Capital, controlado por José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti.
Este escenario muestra una tendencia hacia la concentración del negocio energético en manos de grupos locales con presencia transversal en toda la cadena.
Una privatización en etapas y con aval técnico
La operación se enmarca en el proceso de privatización de ENARSA definido por el Decreto 286/2025, que habilita la venta de activos y participaciones societarias. En este caso, el foco está puesto en Citelec, como paso previo a la salida total del Estado de Transener.
La preselección de los oferentes fue aprobada mediante la Resolución 540/2026 del Ministerio de Economía, luego de que la Comisión Evaluadora verificara el cumplimiento de todos los requisitos exigidos. Un dato relevante es que no se registraron impugnaciones, lo que permitió avanzar sin contratiempos hacia la etapa económica.
El concurso tiene carácter nacional e internacional y no contempla programas de propiedad participada ni beneficios para empleados, en línea con la estrategia oficial de maximizar la competencia y atraer inversores con capacidad financiera.
Infraestructura, el gran desafío pendiente
La licitación se da en un contexto particular: el Gobierno canceló proyectos de expansión del sistema eléctrico impulsados por la gestión anterior, como el plan AMBA I que iba a desarrollarse junto a State Grid.
En su lugar, se habilitó la inversión privada mediante el Decreto 921/25, aunque hasta el momento no se registraron avances concretos. Este escenario refuerza la importancia de la privatización de Transener como una pieza clave para impulsar nuevas inversiones en infraestructura.
El desafío es claro: acompañar el crecimiento de la demanda energética en un contexto marcado por la expansión de Vaca Muerta y el desarrollo de energías renovables, que requieren redes de transporte más robustas y eficientes.
Un test para el nuevo modelo energético
Con la apertura de las ofertas económicas, el proceso ingresa en su fase final y se encamina a concretar la salida del Estado de la transportista eléctrica.
La adjudicación no solo definirá quién controlará Transener, sino que también funcionará como un test clave para medir el interés del sector privado en el nuevo esquema energético que impulsa el Gobierno.
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