La licitación que prepara el Gobierno para transferir al sector privado la operación de las principales líneas ferroviarias de carga del país mantiene el fuerte interés de uno de los mayores jugadores ferroviarios de América del Norte. Grupo México Transportes (GMXT) ratificó que buscará participar del proceso de privatización y analiza desembolsar más de u$s3.000 millones en infraestructura, material rodante, talleres y operación de los corredores ferroviarios estratégicos.
Grupo México ratificó inversión de más de u$s3.000 millones para trenes de carga del agro y minería
La apuesta no se limita al negocio ferroviario. Desde la compañía también confirmaron que observan oportunidades de inversión en minería y generación eléctrica.
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Con presencia en México, Estados Unidos, Canadá y España, y respaldada por una trayectoria de casi tres décadas en operación ferroviaria privada, GMXT busca ahora convertirse en uno de los protagonistas de la transformación logística argentina.
La apuesta no se limita al negocio ferroviario. Desde la compañía también confirmaron que observan oportunidades de inversión en minería y generación eléctrica, sectores que consideran llamados a protagonizar el próximo ciclo de crecimiento económico del país.
Según explicaron, la modernización de la red ferroviaria representa una condición indispensable para aprovechar plenamente el potencial productivo del país en sectores como minería, energía y agroindustria.
Desde la empresa consideran que Argentina atraviesa una ventana de oportunidad inédita para las inversiones privadas, impulsada por las reformas económicas, la estabilidad regulatoria y los incentivos destinados a grandes proyectos de infraestructura y producción.
La compañía entiende que el sistema ferroviario nacional enfrenta un punto de inflexión. La necesidad de renovar vías, locomotoras, talleres y sistemas operativos aparece como un requisito fundamental para recuperar competitividad y acompañar el crecimiento proyectado de las exportaciones.
El antecedente mexicano que busca replicarse en el país
La experiencia ferroviaria de Grupo México es uno de los principales argumentos con los que la compañía busca posicionarse en la futura licitación.
Hace casi tres décadas, el conglomerado adquirió mediante concesión el Ferrocarril Pacífico Norte y otros corredores estratégicos de México que hasta entonces eran operados por una empresa estatal en crisis financiera.
La privatización fue acompañada por inversiones cercanas a los u$s8.000 millones, destinadas a reconstruir infraestructura, incorporar tecnología y profesionalizar la operación.
El resultado fue una transformación profunda del sistema ferroviario mexicano. Actualmente, la división ferroviaria de Grupo México moviliza más de 133 millones de toneladas anuales, frente a las apenas 5 millones que transportaba antes de la concesión.
La velocidad promedio de los trenes pasó de 12 km/h a superar los 90 km/h en algunos tramos, mientras que la extensión de los convoyes aumentó de 35 a 150 vagones. Hoy la empresa opera casi 900 locomotoras, más de 35.000 carros ferroviarios y una red que conecta México con Estados Unidos y Canadá, convirtiéndose en uno de los sistemas de carga más competitivos del continente.
El interés por la minería y Vaca Muerta
La estrategia de GMXT encaja con uno de los objetivos centrales que persigue el Gobierno para la privatización del Belgrano Cargas: atraer operadores capaces de desarrollar soluciones logísticas para la minería y la energía.
Durante recientes encuentros del sector minero, autoridades vinculadas al Belgrano Cargas destacaron la necesidad de incorporar socios que aseguren volúmenes de carga provenientes de proyectos de litio, cobre y otros minerales críticos.
La lógica también alcanza a Vaca Muerta. El crecimiento de la producción de petróleo y gas exige una infraestructura logística cada vez más eficiente para el traslado de insumos, equipos y producción.
En paralelo, grandes jugadores agroindustriales como Bunge, Cargill, ACA, AGD y Louis Dreyfus ya manifestaron interés en participar del proceso ferroviario mediante propuestas conjuntas orientadas a fortalecer la competitividad exportadora.
Una apuesta por toda la red ferroviaria
Fuentes del sector señalaron que GMXT no analiza únicamente competir por segmentos específicos, sino que pretende participar en todas las licitaciones vinculadas a los corredores ferroviarios de carga que impulse el Gobierno.
La propuesta contempla hacerse cargo de la infraestructura, los talleres y las locomotoras de las líneas concesionadas, incorporando además servicios logísticos integrales para sectores como minería, energía y agroindustria.
La compañía también evalúa potenciar corredores internacionales que permitan conectar cargas argentinas con Chile, Bolivia y Paraguay, ampliando las alternativas logísticas para las exportaciones regionales.
Para la empresa, un sistema ferroviario moderno podría convertirse en un factor determinante para acelerar inversiones productivas en distintos sectores estratégicos.
Exploración minera y energía eléctrica
Más allá del negocio ferroviario, Grupo México confirmó que ya inició trabajos vinculados a la exploración minera en el país y analiza nuevas oportunidades en generación eléctrica.
La visión de la compañía es que existe una relación directa entre el desarrollo de infraestructura logística y el crecimiento de actividades como la minería del cobre, el litio y los proyectos energéticos.
Desde el conglomerado sostienen que una red ferroviaria eficiente permitiría reducir costos, mejorar la competitividad de las exportaciones y acelerar el desarrollo de inversiones de gran escala. Con presencia en México, Estados Unidos, Canadá y España, y respaldada por una trayectoria de casi tres décadas en operación ferroviaria privada, GMXT busca ahora convertirse en uno de los protagonistas de la transformación logística argentina.
La definición llegará en los próximos meses, cuando el Gobierno publique los pliegos y se ponga en marcha uno de los procesos de privatización más relevantes para la infraestructura de transporte del país. Si la compañía mexicana logra avanzar, la promesa es una inversión superior a los u$s3.000 millones que podría impactar de lleno sobre tres sectores que concentran buena parte de las expectativas económicas argentinas: minería, energía y agroindustria.
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