Acá este film se titula “Un amor extraordinario”, en España, “Eternamente enamorados”, pero el título original es “Ordinary Love”, es decir, nada extraordinario. Y el guionista quería ponerle “Ordinary People”, gente común (pero así se llamaba el film de Robert Redford que ganó el Oscar, aquí “Gente como uno”). Punto, eso es lo que son los personajes, un matrimonio grande que va al hospital porque la señora descubrió un bulto en su seno izquierdo. La médica también es una persona común, y lo mismo el viudo que está fumando fuera del hospital, y ese hombre que fue maestro de la hija del matrimonio, y ahora bromea sobre su futuro aspecto en el cajón. Lo que ellos viven, no es nada común.
Cabe aclarar: hay personas enfermas, vemos fugazmente algo de tratamientos, pero ese no es el tema. Y ésta no es, para nada, una pieza lacrimógena donde muere el ser querido, etcétera. El tema es otro, es el amor en la madurez, con el cariño, la paciencia, y la impaciencia, que cada cónyuge tiene hacia su pareja. Y es el miedo a perderla, a quedar en soledad, pero esto se expone sin subrayado alguno. Ya tienen una pérdida, cuya herida recién se va cauterizando, y tampoco eso da lugar a escenas estridentes. Todo se desarrolla en medio tono, así es como repercuten mejor las cosas en el alma del espectador. Los intérpretes saben hacerlo: Liam Neeson, caracterizado de tal forma que bien puede confundirse con cualquier vecino de las afueras, y Lesley Manville, sobre quien recae el peso de la obra. Ella es actriz de Mike Leigh. La hemos visto especialmente en “Secretos y mentiras”, “A todo o nada” y “Un año más”, otra de esas películas donde parece que no pasa nada hasta que nos damos cuenta que es la misma vida, la que está pasando frente a nuestros ojos. Esta obra tiene algo de Leigh, incluso esa costumbre de poner intérpretes notables que saben confundirse con la gente común, para encarnarla bien a fondo y sin vicios actorales. La dirección es de otro matrimonio, pero real, Lisa Barros D’Sa y Glenn Leyburn. Será tal vez por eso que todo sale tan natural. Y el guionista es Owen McCafferty, que escribió esto recordando un episodio de salud de su esposa. No corresponde decir cómo terminó.
“Un amor extraordinario” (“Ordinary Love”,G.B., 2019). Dir.: L. Barros D’Sa y G. Leyburn. Int.: L. Neeson, L. Manville, D. Wilmot.
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