Nuevo eslabón en una monumental grabación de Bach
Desde hace un lustro el sello Harmonia Mundi y el virtuoso Benjamin Alard trabajan en un proyecto épico: grabar todas las composiciones de Johann Sebastian Bach para teclados (órgano o clavecín, ya que Bach no conoció el piano). Cada volumen sigue un sensato orden cronológico, prestando también atención a las distintas cortes y naciones donde el músico trabajaba. La serie completa constará de 17 box sets, o sea que es un monumento de décadas. Este año aparece el Volumen 4, especialmente fascinante por ser, como bien explica el título, “alla veneziana”. Es un Bach menos solemne, adaptado a la predilección por la música italiana de sus benefactores, los duques de Sajnia-Weimar. Son tres Cd en formato físico o digital. El primero, con Alard prendiendo fuego a un auténtico clavecín de 1702 fabricado por el maestro Mattia De Gand y restaurado para este álbum. La textura de estas cuerdas de tripa animal es única, especialmente en el “Concerto en Sol Mayor BWV 980”, uno de los momentos culminantes de esta edición que trae un Bach joven que construía su genio arreglando, a su gusto, conciertos para cuerdas de Vivaldi, pero para sus instrumetnos de teclas.
