Guilllermo
López, Oscar
Kreimer
(también a
cargo de la
producción
musical), José
Cajal, Diego
García, Juan
Martín Bianucci
y Diego
Lichtensztein,
integrantes de
Iconos Big
Band.
Ballet Argentino. Dir.: J. Bocca. Obras de Alonso, M. Fernández y A.M. Stekelman/músicos varios. (Teatro Coliseo.)
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La buena costumbre del ciclo Nuova Harmonia de incluir un ballet dentro de su temporada de conciertos anuales, produjo ahora la presentación del Ballet Argentino con dirección de Julio Bocca, compartida por Sara Nieto y Lidia Segni. De esa conjunción de talentos nació este excelente espectáculo de danza que se ofreció en el Coliseo y que exhibió el trabajo serio y profesional de esta prestigiosa compañía privada.
La versión de «Carmen», con coreografía de Alberto Alonso sobre música de Bizet y Schedrin, si bien muchas veces vista, tuvo una interpretación muy emotiva por parte de la exquisita Eleonora Cassano y el buen bailarín invitado Alejandro Parente, en los roles protagónicos, muy bien acompañados por integrantes del Ballet Argentino.
«La calle del ragtime» conjugó en el escenario a la Antigua Jazz Band en magníficas versiones de Joplin, Ellington, Hamlish y Gershwin entre otros, a los que se sumó Sandra Mihanovich en óptimas interpretaciones de «El hombre que amo» y «Summertime». Deliciosas las coreografías de Margarita Fernández aún con sus desafíos técnicos, que Cecilia Figaredo y los componentes del Argentino supieron exponer de la mejor forma. La interacción de la danza y el encanto del jazz tradicional redondeó un show muy aplaudido por el público.
El programa se cerró con «Bésame», una humorística coreografía contemporánea de Ana María Stekelman apoyada en una serie de versiones del bolero «Bésame mucho» (interpretado hasta por Plácido Domingo. Los bailarines del Ballet Argentino se mostraron como peces en el agua en la justa proporción de danza clásica básica y procedimientos contemporáneos más una pizca de humor ácido.
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