El gobierno de Aníbal Ibarra se dispone hoy a tomar una drástica medida en el Teatro Colón, el principal escenario lírico de América latina, por la imposibilidad de remontar la huelga permanente de su personal, que reclama aumentos salariales fuera de toda lógica. Además, la sala está acéfala porque su director se fue de viaje y no dice si volverá. Era lo que le faltaba al país.
Tiempo de definiciones en el Colón: el teatro está paralizado desde la semana pasada. «El
gobierno de la Ciudad no va a comprometer sus recursos cediendo a presiones», dijo Gustavo
López.
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