«Escena callejera berlinesa», de Ernst Kirchner, fue el primer
cuadro devuelto a herederos de un coleccionista judío pese a
no estar claro si había sido expropiado o vendido.
Berlín (EFE) - El Kunsthalle de Bremen devolvió el cuadro «Madonna con niño», de Bartolomeo Vivarini, a los herederos de Jacob y Rosa Oppenheimer en calidad de arte expoliado, explicó ayer el museo alemán, que anunció su intención de recuperarlo previo pago de 400.000 euros.
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El Kunsthalle adquirió el cuadro del artista renacentista italiano (1432-1491) en una subasta celebrada en Berlín en 1935 que, según averiguó más tarde la institución, vendió obras en su mayoría expropiadas a judíos por las autoridades nazis. El museo contactó a los herederos de los Oppenheimer a principios de 2006.
«Aunque ya no podrían hacer valer sus derechos, la asociación de arte se siente éticamente obligada -de acuerdo con la Conferencia de Washington de 1998- a restituir a los herederos del matrimonio Oppenheimer el valor del cuadro», explicó una portavoz.
El Kunsthalle confía en la ayuda de patrocinadores, ya que -como la mayoría de los museos alemanes- tiene problemas de liquidez y no dispone del suficiente dinero para afrontar la readquisición del cuadro que Vivarini pintó en torno a 1470.
En Alemania hay nerviosismo desde que «Berliner Strassenszene» (Escena callejera berlinesa), tela que Ernst Ludwig Kirchner pintó en 1913 e integró la colección del Museo Brücke desde 1980 hasta el pasado 27 de julio, fue devuelta a los herederos del coleccionista judío Alfred Hess pese a no estar claro si había sido expropiada o vendida.
Una docena de museos alemanes afrontan demandas similares de restitución de herederos de judíos que huyeron y se vieron obligados a vender velozmente sus pertenencias o les fueron arrebatadas por los nazis.
El ministro de Cultura, Bernd Neumann, reiteró a fines de noviembre que el Gobierno alemán responderá a las demandas de restitución de obras de arte expoliadas a judíos durante el período nacionalsocialista.
Neumann y representantes de museos de este país acordaron respetar los compromisos sobre la devolución de obras de arte expoliadas durante el nazismo, al tiempo que pidieron transparencia en los reclamos de los herederos.
Neumann y los expertos revalidaron la declaración de Washington de 1998, que obliga a los actuales dueños, en muchos casos museos, a devolver estas obras expropiadas.
«Alemania mantiene su compromiso moral a la hora de restituir el botín de guerra del que se adueñaron los nazis, tal y como está recogido en el acuerdo de Washington», explicó el responsable de Cultura en un comunicado.
«El procedimiento de restitución ha de ser más transparente y estar mejor coordinado, además de estar debidamente justificado», apuntó Neumann, que constituyó un grupo de trabajo a tal efecto.
Asimismo, el presidente de la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano, Klaus-Dieter Lehmann, exigió que se analice en profundidad el origen de los cuadros que demandan los herederos de las víctimas.
Para ello podrían destinarse fondos estatales que permitan a los museos más modestos averiguar cómo llegó la obra a su poder, si con expolio, cesión o venta, y en este último caso en qué circunstancias.
Demandas pendientes
Los expertos cifran en cerca de un centenar los lienzos del Expresionismo alemán que demandan hijos y nietos de antiguos propietarios. Este es el caso de «Los pequeños caballos azules», de Franz Marc (Galería Estatal de Stuttgart), o «Juicio de París», de Ernst Ludwig Kirchner (Museo Wilhelm-Hack de Ludwigshafen).
Se trata de hacer justicia, pero también dinero, pues aparte de las galerías, son muchos los intermediarios que sacan provecho de que estos cuadros vuelvan al mercado del arte. Anita Halpin, nieta y heredera del fabricante de zapatos
Alfred Hess, entregó el cuadro de Kirchner a la casa de subastas Christie's, que lo vendió el 8 de noviembre por 38 millones de dólares. Los abogados de Halpin demandan otros cuadros a varios museos alemanes, todos ellos valorados en millones de euros.
Casi 10 por ciento de los cuadros subastados en Nueva York el 8 de noviembre habían llegado a las manos de hijos o nietos de las víctimas del nacionalsocialismo, previa demanda de devolución.
El ministro convocó a expertos como Lehmann, el director general de la Colección de Arte Estatal de Dresde, Martin Roth, y el director del Museo Lehmbruck de Duisburgo, Christoph Brockhaus, para evaluar la situación.
La devolución del cuadro de Kirchner suscitó un enconado debate en Berlín sobre si ésta ha sido justa por «razones morales» o si, por el contrario, crea «un peligroso precedente» para los museos de Berlín, que se pueden ver obligados a devolver otros fondos.
Recientemente, la Galería Belvedere de Viena tuvo que descolgar de sus paredes cinco cuadros de Gustav Klimt robados en su día por los nazis y devolvérselos a sus dueños legítimos. Uno de los lienzos, «Adele Bloch Bauer I», fue subastado en junio por 135 millones de dólares, la cifra más alta de la Historia.
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