Pero hay que esperar a la segunda oleada de los expresionistas, en la década del '20, para tener un esbozo, sobre todo pictórico, del espanto en el arte: es que Alemania acababa de salir vencida de una contienda librada en Europa y se encaminaba hacia el imperio del nazismo. Sin embargo, sólo después de otra guerra y en medio de la amenaza atómica, el discurso de lo siniestro embebe las obras de arte con mayor intensidad:
Dejá tu comentario