El autor se refiere a la exacerbada racionalización y teorización por las que «el arte se diluye en la palabra» y al vacío en la creación estética contemporánea. Salvo el escándalo, hay muy pocas obras que puedan provocar algún grado de percepción emocional intenso. «Le mot d ordre» es la entronización de lo escatológico, lo que provoca curiosidad y la consecuente concurrencia masiva, el correspondiente negocio que, a su vez, le quita el aura escandalizador. Sin embargo, el autor destaca que a pesar de ser considerados retrógados, hay muchos artistas que reaccionan y tratan de sustraerse a los dictados empobrecedores del arte y se pregunta si ya no interesa hallar en el arte la expresión humana de un ser creador en el cual nosotros podamos reflejarnos. Tapas rosadas y verdadero aroma a chicle. Así es
Licenciada en Arte de la Universidad de Buenos Aires, ha trabajado en producción, coordinación editorial, ambientación para proyectos sobre arquitectura, diseño, artes visuales, teatro y televisión. En el texto introductorio
En fin, también una recuperación pero de la nostalgia, un recorrido antropológico, a veces, culposo, de pararse en el irresistible kiosko antes de pasarse la tarde en el cine o a la salida de la escuela. Y kiosko con K, como se lo encontrará escrito en el inefable texto de
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