Lenine ofreció un excelente
recital en el Gran Rex.
Presentación de «MTV Acústico». Actuación de Lenine (voz, guitarras). Con Jr. Tolstoi (guitarra), Guilla (bajo, contrabajo), Pantico Rocha (batería), Zé Canuto (saxos, flauta), Jesé Sadoc (trompeta, fliscorno) y Aldivas Ayres (trombón). (Teatro Gran Rex, 4 de junio.)
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El músico Lenine todavía no es una figura conocida por el público argentino. Además, su estilo que mezcla las tradiciones urbanas y folklóricas de la música de Brasil con el rock and roll y con la electrónica, lo convierte en un artista que no encaja fácilmente en los círculos consumidores. Y, con seguridad, la enorme sala del teatro Gran Rex no resultó el mejor espacio para recibir en su primera visita a este cantautor nacido en Pernambuco y habitante de Río de Janeiro, que es de lo más interesante que le ha sucedido a la música brasileña en los últimos tiempos.
Compositor prolífico -ha escrito temas para una larga lista de colegas en su país-, cantante, guitarrista, productor y representante de la nueva movida en la música de Brasil, Lenine tiene unas cuantas particularidades que lo hacen muy atractivo. Su última producción discográfica es un álbum, «MTV Acústico», que grabó en vivo en San Pablo. Ese es el material que está presentando en nuestro país. De ese CD eligió ocho de los catorce títulos pero, siendo su primera actuación en la Argentina, agregó también unas cuantas piezas de distintas épocas.
Entre esos atractivos de Lenine está, sin duda, su gran capacidad para hacer canciones que tienen un pie en la tradición y otro en el presente. Pero también están, en la misma línea de mezcla de pasado con modernidad, su modo de interpretar esas músicas y esos textos, en la superposición de estilos -del pop al samba, del rock más duro a ciertas improvisaciones que coquetean con el jazz, de la balada latina a la electrónica, de la dulzura a la crudeza-, en la solidez de su voz, en el excelente manejo del show.
Pero esta crónica no estaría completa si no mencionáramos al buen combo que, en este caso, trajo a nuestro país. Acostumbrado a actuar y a grabar con muy diferentes formaciones, para este debut porteño eligió una base de banda de pop/rock con bajo/ contrabajo, guitarras y batería, a la que se agregó un trío de vientos reales.
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