Quizás una mano rohmeriana hubiera transformado todo esto en una gozosa comedia sobre el cálculo de probabilidades, las ironías del azar y las incomodidades de la fama, que convierten a uno en hombretrofeo. Ya hombre-objeto son todos, porque en esta historia sólo las mujeres toman las decisiones. Pero, la verdad, más que rohmeriana esta cinta es delarruica: son todos unos aburridos, indecisos, inseguros, reiterativos, discutiendo nimiedades con toda seriedad y todo el tiempo del mundo, y delegando en el otro la acción práctica, cualquiera que sea, para luego cuestionarla. En ese sentido, es una obra bastante representativa. En otro sentido, cabe apreciar la contenida gracia de