La cámara la presenta de cuerpo entero, con minifalda y medias negras, ensayando y ensayando sin descanso junto a Al comienzo el registro muestra una edición estilo fiesta de 15. Impresiona, anticipa, pero no a todos les gusta. Después, de a poco, lucirá sus méritos: cámara fija cuando corresponde, captación del sonido de las suelas contra el piso (como para recordarnos cuánto hay que caminar la pista hasta alcanzar lo que se quiere), fundidos que duplican la pareja de baile, haciendo ver la evolución de una búsqueda (para el caso, un saltito que ella practica hasta sacarlo como naturalmente hilvanado, y ahí además coinciden la suavidad del salto con la del fundido), y, a cierta altura, el uso de un plano cercano para captar con más detalle los torsos arrimados, el brazo desnudo del bailarín, las manos que mandan y contienen.
Ella define parte activa (el hombre) y receptiva (la mujer), y otros aspectos bastante sensuales que se experimentan en el baile.
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