Susan Sarandon estampa sus manos
en el «Hall de la fama» enfrente del
Hotel Hermitage en Mar del Plata.
Mar del Plata (Enviado especial) - Resultaron divertidas las «clases maestras» del matrimonio Tim Robbins & Susan Sarandon, moderadas por Andrea Prodan. Primero estuvo él, después ella. Entre medio (esto lo contó después la propia Sarandon), ella le preguntó «¿De qué hablaste?» «De nuestra vida sexual». «¿Y cómo es que todos aplaudían?».
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Presentes, delante de estudiantes y público en general, Graciela Alfano (la primera en llegar, obviamente con Matías Ale), María José Demare, Irma Roy, Virginia Innocenti, Betiana Blum, Martha González, Adriana Salgueiro y otras cuantas actrices. Alfano, que estaba en primera fila, preguntó además cosas bastante interesantes: ¿Cómo fue dirigir a la propia pareja? (refiriéndose a «Mientras estés conmigo»). ¿Se llevaban bien, o hubo tensiones? ¿Seguían el trabajo en la casa? Robbins habló del «sentimiento profundo de admiración por el trabajo que Susan estaba haciendo. Pero a veces, como ella necesitaba dormir, yo me iba a una pieza más alejada para preparar las escenas del día siguiente sin molestarla». La versión de Sarandon fue menos amable: «Como yo necesitaba dormir, lo mandé a un hotel, así no me preocupaba ni de prepararle la comida». A lo cual observó Irma Roy, ahí mismo, «La respuesta de él fue más diplomática, porque es hombre, y por tanto sabe mentir con comodidad», opinión que recibió el aplauso de casi todas las mujeres presentes.
Pero donde aplaudió toda la sala, y la gente hasta se puso de pie, fue cuando, semioculta por una columna, se oyó una vocecita diciendo «Hello, I'm China, I'm an actress...». Tras la ovación, China Zorrilla terminó la frase en inglés y se autotradujo: «No sé si buena actriz, pero parece que muy popular». Estas son algunas de las cosas que dijeron los artistas (obviando, lógicamente, las referencias a Bush, que llevarían demasiado espacio sin agregar nada nuevo).
Tim Robbins : «Vivimos en Nueva York porque amamos Nueva York. Crecimos ahí, queremos criar a nuestros hijos ahí. Es un crisol de razas, la ciudad más democrática de Estados Unidos. Podés ir caminando, te sentís como en el barrio, no vivís aislado del resto como en Los Angeles. Además tiene buenos restaurantes argentinos, Los Angeles no.»
«Muchas veces uno sabe que debería subir una montaña, pero lo tienta más irse por una callecita cómoda. Yo tenía esa tentación, cuando apareció Robert Altman para ofrecerme el protagónico de 'The Player. Las reglas del juego', y me dijo 'Es una linda montaña. Vamos a subirla'. Le debo mucho».
«Clint Eastwood, para quien actué en 'Río místico', jamás alza la voz. Prepara todo, manda rodar una sola toma, vos sabés que ésa es la toma que va a usar, te entregás con todo, y cuando ya está nunca dice « corten», sino apenas 'Ajá, okey', siempre en voz baja, tranquilo. Es un maestro zen». Susan Sarandon: «Me interesa el tema del perdón, presente en 'Mientras estés conmigo' y otras obras que hice. Tomar la responsabilidad de pedir perdón, o perdonar. Me interesa la gente común que hace algo aunque tenga miedo, o no le guste, por ejemplo juntar coraje o fuerzas para atender a alguien que está mal. Es algo que corresponde a mi formación católica».
«Creo que gané el Oscar por 'Mientras estés conmigo' porque, como hacía de monja, había muchísimas monjas rezando por mí».
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