La Greater
London
Authority, uno
de los
monumentales
proyectos
recientes de
Norman Foster,
reconocido
arquitecto que
no reniega de
la tecnología
de avanzada,
pero la utiliza
con suma
sobriedad.
El reconocido arquitecto británico Norman Foster (1935) se graduó en la Universidad de Manchester en 1961 y prosiguió sus estudios becado con la Henry Fellowship en la Universidad de Yale donde realizó un Master de Arquitectura. A su regreso a Gran Bretaña, trabajó con el pionero Richard Buckminster Fuller en varios proyectos entre 1968 y 1983. En 1965, junto con su primera esposa Wendy, Richard Rogers y la esposa de éste, Sue, había fundado el estudio de arquitectos Team 4, que luego transformó su nombre en Foster and Partners.
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Entre sus primeras obras se destaca la oficina central de Willis Faber and Dumas en Ipswich (Inglaterra). En el centro Renault de Swindon y la sede central del Hong Kong & Shangai Banking Corporation en Hong Kong, exploró las posibilidades simbólicas del high-tech: en la última obra logró crear la impresión de una cubierta para una catedral.
En el clima del posmodernismo, el lenguaje arquitectónico de Foster se ha destacado por una modernidad clásica que se manifiesta en el desarrollo estructural, la transparencia, y por la importancia de la luz que caracterizan sus obras.
Ha sostenido en numerosas ocasiones la necesidad de recurrir a los medios tecnológicos en la arquitectura. Ello no significa que se haya limitado a la concepción de una arquitectura «high-tech». Ha utilizado la tecnología más avanzada pero con suma sobriedad. Además, sus proyectos han planteado el contexto urbano como parte integrante de la génesis de la obra.
Se destacan entre sus diseños el centro Sainsbury de Artes Visuales de Norwich, las galerías Sackler en la Royal Academy of Arts de Londres, el tercer aeropuerto internacional de Londres llamado Stansted, la Torre Century de Tokio, la Torre de Collserola y el Carré d' Art (galería de arte y centro cultural) de Nîmes.
El Reichstag de Berlín es, sin lugar a dudas, un obra singular en su trayectoria. El espléndido edificio neo-barroco, realizado entre 1884 y 1894 según los diseños de Paul Wallot, fue un espacio donde tuvieron lugar las reuniones parlamentarias alemanas hasta 1933. Afectado por importantes daños durante la Segunda Guerra Mundial, el edificio fue remoderado en 1961 por Paul Baumgarten para ser utilizado como una sucursal en Berlin del Bundestag. Pero cuando se transfirió el gobierno de Bonn a Berlín, el Reichstag comenzó a funcionar como el parlamento alemán desde octubre de 1991. Dos años más tarde se le encargó a Foster una nueva obra. Su techo en forma de cúpula con la media esfera vidriada produce la fascinación de la luz propia de toda su arquitectura.
Entre sus proyectos recientes se destacan la sede central del Commerzbank en Frankfurt, el aeropuerto de Chek Lap Kok en Hong Kong que, sobre una superficie de 1248 hectáreas, es el mayor proyecto internacional, y el Musée de la Prehistoire en Gorges du Verdon, Francia. Situado al borde del Támesis y frente a la Torre de Londres del otro lado del río, diseñó la nueva sede de la Greater London Authority (1999-2002). Entre sus últimos proyectos, el Tribunal Superior de Justicia y de la Audiencia Provincial de Madrid. En 2007, además, diseñó su primera bodega, Portia, para el grupo vitivinícola español Faustino en la localidad burgalesa de Gumiel de Izán.
Foster, a quien el gobierno inglés le confirió el título de Sir en 1990, recibió varias distinciones, entre otras, el Premio Mies Van der Rohe de arquitectura europea, la Medalla de Oro de la Academia Francesa de Arquitectura, el nombramiento de doctor Honoris Causa por el Royal College of Art (Real Escuela del Arte) de Londres, el Arnold W. Brunner Memorial Prize de la Academia de Artes y Letras de Nueva York, la Medalla de Oro en 1997 del Instituto Americano de Arquitectura (AIA) y el Premio Pritzker, en 1999 (versión del Premio Nobel para un arquitecto). En ese mismo año, la reina Isabel II le otorgó el título nobiliario vitalicio de Barón Foster por el Thames Bank.
Actualmente, el estudio tiene oficinas en Berlín, Frankfurt, Hong Kong, Nimes y Tokio, en los que trabaja un plantel de casi doscientos arquitectos y diseñadores con sus respectivos equipos. Sus trabajos están representados en la colección permanente del Museo de Arte Moderno de Nueva York y en el centro de Georges Pompidou de París.
Foster ha visitado Buenos Aires en 1997 invitado por el CAYC, exponiendo sus obras e ideas ante los arquitectos argentinos, en una mesa que compartió con el filósofo Italiano Gianni Váttimo.
Hace pocos meses Daniel Libeskind, ganador del concurso para el Ground Cero de Nueva York y autor del Museo Judío de Berlín, señaló en un Congreso en Belfast, Irlanda, la necesidad de asumir que la arquitectura puede ayudar a generar un cambio positivo en la cultura de los pueblos.
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