23 de febrero 2001 - 00:00

Grammy: como siempre, más farándula que justicia

Antonio de la Rúa y Shakira.
Antonio de la Rúa y Shakira.
Como ocurre todos los años, invariablemente, es mucho más rico el anecdotario de las alternativas paralelas a la entrega de los premios Grammy que los galardones en sí mismos. Y la razón está en que muy pocos confían en la justicia de las 100 (sí, cien) estatuillas con que la industria autopremia su producción de cada temporada. La edición número 43 de los Grammy Awards, celebrada la noche del miércoles, no fue la excepción.

Se puede hablar de los inquietantes escotes de los vestidos de las premiadas Toni Braxton y Shelby Lynne, o de las integrantes del trío Destiny's Child. También se puede comentar la ruidosa manifestación homosexual en la puerta del Staples Center, repudiando la decisión de Elton John de cantar durante la ceremonia junto al multipremiado rapper blanco Eminen, cuyas declaraciones «homofóbicas» y «misóginas» pusieron los pelos de punta a los manifestantes.

A los amantes de las noticias faranduleras puede interesarles que el primogénito del presidente Fernando de la Rúa condescendió a usar traje oscuro para acompañar a su novia Shakira que, dicho sea de paso, ganó en el rubro de mejor álbum latino por «MTV Unplugged», para entusiasmo del presidente de Colombia, Andrés Pastrana, que calificó a la cantante como «nuestra gran embajadora internacional». Pero, más allá de la exaltación colombiana y, si bien en los Estados Unidos la obtención de alguno de estos premios puede significar un fuerte espaldarazo en el terreno de las ventas, en nuestro país es muy escaso el interés que despiertan en la gente, y difícilmente los artistas ganadores logren luego mayor repercusión que la que tenían antes de los premios.

En cuanto a los galardones propiamente dichos, ninguno de los cuatro argentinos que estaban nominados (tres de ellos radicados desde hace tiempo en el exterior) salió de la ceremonia con una estatuilla. Fito Páez, con su disco «Abre», perdió ante los chilenos de La Ley en el rubro de rock latino alternativo, el mismo en el que habían ganado Los Fabulosos Cadillacs en 1997 con «Fabulosos Calavera». Tampoco ganaron en música clásica, los excelentes Martha Argerich (premiada en 1999), Daniel Baremboim y Jorge Calandrelli.

Sin duda, los grandes ganadores fueron el controvertido Eminen, que se llevó tres premios en el rubro del rap, aunque no logró el de mejor álbum por «The Marshall Mathers LP»; Steely Dan que obtuvo el premio de mejor disco del año por «Two Against Nature» y U2 que se llevó tres premios: mejor grabación, mejor canción del año y mejor interpretación por un dúo o grupo con vocalista (véase la diversidad de posibilidades premiables), por el tema «Beautiful Day».

En los rubros más importantes, Shelby Lynne fue la mejor artista nueva; el disco «Contemporary Jazz» de Branford Marsalis fue el mejor álbum instrumental de jazz; Pat Metheny obtuvo el premio al mejor solo instrumental de jazz por «(Go) Get It»; el cubano Chucho Valdés, en la categoría mejor álbum de jazz latino por «Live at the Villague Vanguard»; Gloria Estefan reiteró su buena relación con la industria y se llevó una estatuilla por «Alma caribeña» como mejor álbum tropical latino; Joni Mitchel ganó como mejor álbum pop tradicional por «Both Sides Now»; Foo Fighters (la banda del ex-Nirvana Dave Grohl), en mejor álbum de rock por «There is Nothing Left To Lose», Metallica compartió su premio en mejor performance instrumental de rock con la San Francisco Symphony Orchestra por «The Call of The Ktulu»; «Kid A» de Radiohead fue el mejor álbum de rock alternativo; Tito Puente y Eddie Palmieri ganaron en mejor álbum de salsa por «Obra maestra»; el legendario Taj Mahal se llevó el premio al mejor álbum de blues por «Soutin'In Key».

Un párrafo aparte merecen el brasileño Joao Gilberto que ganó, con absoluta justicia, en la categoría de «world music» por «Joao Voz e Violao»; lo mismo que Eric Clapton y B.B.King en el rubro de mejor álbum de blues tradicional por «Riding With The King», y Joe Lovano, el mejor álbum de ensamble grande de jazz. Por supuesto que sigue la lista, pero con todo respeto, muchos de los que dejamos afuera sólo les interesan a los ganadores y sus familiares.

Se entregaron, además, tres Grammy a la trayectoria a The Who, Beach Boys y Tonny Bennett. En todo caso, para entender cabalmente el espíritu de los Grammy, vale la pena recordar, por ejemplo, que AC/DC, Neil Young o Astor Piazzolla jamás ganaron uno, y que Jimi Hendrix fue reconocido con una estatuilla sólo el año pasado, 30 años después de su muerte.


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