ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

7 de mayo 2025 - 10:32

"Hermana carne", una familia disfuncional contada desde el absurdo y lo simbólico

Marina Cachan reestrena "Hermana Carne", la nueva producción del colectivo Arden Teatro, obra que va en la línea del absurdo y presenta a una familia disfuncional donde la imposibilidad de comunicación se convierte en el motor dramático. Se presenta en Área 623, los sábados de mayo y junio a las 18.

ver más

 

El elenco completo está compuesto por Mariel Adan, Florencia Converso, Mariel Zub y Paula Marchi. 

“Apelamos a recursos visuales, físicos y un relato no lineal, con imágenes que generan impacto en el público, las obras de texto lineales me pierden”, dice Marina Cachan, quien reestrena "Hermana Carne", la nueva producción del colectivo Arden Teatro, obra que va en la línea del absurdo y presenta a una familia disfuncional donde la imposibilidad de comunicación se convierte en el motor dramático. Una madre fantástica pero incapaz, hijas en potencia pero vacías, y relaciones que oscilan entre el amor y el dolor conforman este retrato familiar.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Con un elenco compuesto por Mariel Adan, Florencia Converso, Mariel Zub y Paula Marchi, se presenta en Área 623, los sábados de mayo y junio a las 18. Conversamos con Cachan.

Hnas y madre en Escuela.jpg

Escena de la madre y las dos hijas.

Periodista: ¿Qué historia cuenta la obra? ¿Cómo es esta mirada audaz sobre los vínculos familiares?

Marina Cachan: Cuenta la historia de una familia, dos hermanas y una madre, y la incógnita sobre algo que sucedió que el público sacará conclusiones de si eso pasó o no. Es una familia con bastantes inconvenientes, lo particular es la manera de contarlo y lo audaz está en cómo lo contamos y que sea absurdo.

P.: ¿Cómo crearon el espacio cargado de simbolismo, como es esa pequeña maldición cotidiana?

M.C.: Vengo de la danza y ahí hay más abstracción. Solemos construir con imágenes no con palabras, buscamos no contarlo todo ni explicarlo. lo simbólico viene de ahí. Apuntamos a que no esté todo dicho y sobre explicado, confiamos en un espectador atento, inteligente y con todo su mundo simbólico que saque conclusiones sobre lo que ve y lo que significan esos símbolos. Todo el grupo tiene una disposición física y de pensamiento hacia lo simbólico. Se arman imágenes hermosas e interesantes. Empezamos ensayando con un texto mío presentado en la Bienal de Arte Joven que llegó a semifinal y en seis ensayos salió todo el texto. Fluyó muy rápido. La parte simbólica es la más sencilla, lo más difícil es después ordenar para que cuente la historia.

P.: ¿Cómo es esta familia disfuncional y cómo se diferencia de tantas que pasaron por el teatro como la Familia Coleman?

M.C.: Es un tema de la humanidad, somos eso, todas las familias tienen sus vueltitas. La gran diferencia es la manera de contarlo, nada es obvio, el relato está plagado de metáforas, está pensado lo estético, ahí marca diferencia, hay una belleza rara y particular en lo que uno ve, pero belleza al fin. No es teatro de texto donde se ponen a hablar, es un teatro donde todo cuenta y están a flor de piel las contradicciones del ser humano. No somos una sola cosa, todo no es sufrimiento constante, a veces en las familias disfuncionales aparece solo el sufrir, aquí la historia viene de historias mías familiares, en mi familia hay algo del humor negro que la atraviesa y ahí esta la diferencia. No todo es un bajón y no hay que contar de manera lineal para conmover.

P.: ¿Cómo es este trabajo desde el absurdo? ¿Hay ecos de Pinter?

M.C.: Todas nos formamos en El Excéntrico de la 18 de Cristina Banegas, que trabaja mucho sobre el absurdo con la idea de pasarse de rosca para volver a lo que el texto necesita. Eso nos une y nos interesa. El teatro cuando es lineal y solo puesto en palabra me pierde como espectadora. El absurdo permite libertad en como contar. Aparece no sólo Pinter sino Ionesco, Pavlovsky, los leímos, los actuamos, el absurdo da trabajo al espectador, no sale indiferente algo le sucede.

IMG-20250507-WA0020.jpg

La directora Marina Cachan en un ensayo.

P.: ¿Cómo es encarar una producción de teatro independiente hoy? ¿Cómo ves la escena teatral?

M.C.: El teatro independiente viene siendo lo mismo, siempre estuvo, es saber hacer con poco y es puro deseo y pasión, es lo que nos gusta. No queremos prescindir de eso pese a lo económico. La creatividad florece cuando aparecen los límites, por eso tenemos tanto teatro independiente. Es mi manera de hacer, son las aguas en las que sé nadar y no lo dejo de hacer por dinero. En la escena teatral hay de todo, mucho de lo más interesante está en el independiente y después accede a otros lugares de visibilidad. De allí proviene aquello que tiene mejores ideas y trabajos. Me encantaría tener mucho más dinero y realizar todo pero de lo artesanal sale lo mejor.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias