Una obra de Tomás Maldonado, influyente artista argentino al que el Museo Nacional de Bellas Artes dedica dos muestras: una individual y otra sobre la escuela de diseño de Ulm, Alemania, de la que llegó a ser rector.
El Museo Nacional de Bellas Artes concluye su excelente programación de este año, dedicada a festejar su 110° aniversario, con la presentación de dos exposiciones internacionales vinculadas a las vanguardias del movimiento moderno en la plástica y el diseño. Se trata de «Tomás Maldonado. Un itinerario», producida por el MNBA y «Modelos de Ulm, el diseño de la nueva Alemania/1953-1968», organizada por el Museo de Ulm bajo la curaduría de Marcela Quijano y Dagmar Rinker .
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Tomás Maldonado ( Buenos Aires, 1922), quien ha venido desde Italia especialmente para la exposición, fue uno de los protagonistas del Movimiento de Arte Concreto en la década del 40, que postuló el fin de la representación del ilusionismo pictórico y la emergencia de un nuevo tipo de arte basado en la geometría y el orden matemático con el objetivo de transformar la sociedad en su conjunto.
Debe recordarse que fue el autor de la cubierta del único ejemplar de la revista «Arturo» (1944), en la que colaboraron, entre otros, Arden Quin, Gyula Kosice, Edgar Bayley y Rhod Rothfuss, con poemas de Bayley y Huidobro y las viñetas de Lidy Prati, cuyas primeras páginas traen definiciones de «Inventar», «Invención», «Invención contra Automatismo» y en la que se defendía la creatividad bajo forma de invención y la novedad del marco recortado.
En nuestro medio, «Arturo» significó ruptura, confrontación, un punto de partida para la concepción del arte.
Llegarán después Arte Concreto Invención (1945), Asociación Arte Concreto Invención (1946) liderada por Maldonado, el Grupo Madí, toda un historia de escisiones que hicieron época.
Maldonado define las diferencias entre abstracción y arte concreto. Este último «es la superación dialéctica del primero, no abstrae sino inventa nuevas realidades, es el único arte realista pues es eminentemente presentativo, la belleza será concreta o no será».
En 1949 publicó su primer artículo sobre el diseño como una herramienta para resolver la separación entre el arte y la sociedad, y en 1951, fundó la revista «Nueva Visión» (título tomado de un libro de Moholy-Nagy), enfocada en temáticas vinculadas con la cultura visual: diseño, imagen, comunicación y arquitectura.
En 1954 fue invitado por Max Bill a integrarse al cuerpo docente de la prestigiosa Escuela Superior de Diseño de Ulm creada 20 años después de la disolución de la Bauhaus y de la que heredó muchos de sus postulados. Esta escuela, de la que llegó a ser rector entre 1964/66, actuó como un imán para estudiantes provenientes de Latinoamérica, India y Japón contribuyendo a definir el rol del diseñador industrial y continúa haciéndolo a nivel mundial. La tecnología y la industria fueron enfocadas como fenómenos culturales y las ciencias como la referencia central del diseño.
Este innovador enfoque impactó en el mundo de los objetos del hogar, por ejemplo, los diseños de la firma Braun, la nueva imagen de la República Federal de Alemania con el diseño de los Juegos Olímpicos de 1972 así como el logotipo de Lufthansa, aún vigente.
Cuando deja la Escuela de Ulm, en 1967, abandona la producción de diseños de objeto industrial para dedicarse, hasta hoy, a una etapa de proyección. Ya en 1960 alerta que «limitarse a la producción de objetos no determina el destino de lo que rodea al hombre. Su vida útil es cada vez más corta, son de mala calidad y las modas constituyen los factores claves para que sean reemplazados por otros».
En una conferencia en Aspen en 1966 señala que «hay un abismo entre Ciencia y Diseño por lo que debe llegarse a un acuerdo para una doctrina coherente y una metodología efectiva del diseño ambiental».
Este importante artista argentino, central en las vanguardias del siglo XX, ha escrito valiosos libros, entre ellos, «El Futuro de la Modernidad» (1987). Allí afirma que un buen uso del desarrollo tecnológico es la base del futuro de nuestro ambiente así como la existencia de tres campos peligrosos: la tecnología atómica, la biotecnología y la información de la tecnología. En «Lo Real y lo Virtual» (1992), toma debida cuenta del aspecto práctico de esta herramienta, pero también señala los importantes cambios en lo que respecta a la percepción del mundo real y hace un análisis crítico de nuestra época a través de un estudio de la evolución de la representación desde el siglo IX hasta hoy.
«Crítica de la razón informática», escrito en 1997, analiza el uso de la PC a la que califica como un escape del mundo real, un no querer ver los problemas concretos de la sociedad. Considera que el uso de IT es incuestionable pero predice que la sociedad estará bajo un control orwelliano. En 2005 publica «Memoria y Conocimiento», donde, entre otros medulares conceptos, describe los efectos desestabilizadores que esta tecnología puede tener en el hablar, escuchar, leer, escribir y por consiguiente en la adquisición y transmisión de conocimiento.
Desde 1967, Maldonado reside en Italia donde desarrolló una vasta carrera docente; fue uno de los creadores del concepto de «imagen corporativa» y sus publicaciones sobre diseño, comunicación, semiótica y arquitectura, traducidas a diferentes idiomas, son un referente sobre el tema.
En 2000 retomó la pintura y en esta exposición se ven sus últimas obras por primera vez junto a las realizadas entre 1945 y 1954.
Se presenta un exhaustivo librocatálogo bilingüe editado por Skira con textos de Américo Castilla, Andrea Giunta, Méndez Mosquera y Amalia García, entre otros. Durante la muestra se llevará a cabo un ciclo de charlas a cargo de destacados historiadores de arte y diseñadores. Clausura el 10 de febrero de 2008.
Coincidentemente con la presencia de este creadorreconocido internacionalmente, se acaba de presentar en el MALBA «Itinerario de un Intelectual Técnico» de Laura Escot, que reflexiona sobre el « sendero lógico» seguido por el artista y que conduce a definir la dimensión proyectual de la Modernidad en la que la Racionalidad es la fuerza motivadora.
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