18 de noviembre 2005 - 00:00

Jacques Morelenbaum: el samba, con maestría

Al frente del Cello Samba Trío (que completan los excelentesLula Galvao y Marcelo Costa), Jacques Morelenbaumdotó a esa música de sutileza, variación y sorpresa.
Al frente del Cello Samba Trío (que completan los excelentes Lula Galvao y Marcelo Costa), Jacques Morelenbaum dotó a esa música de sutileza, variación y sorpresa.
Cello Samba Trío. Con Jacques Morelenbaum (cello, dirección), Lula Galvao (guitarra) y Marcelo Costa (percusión). (Teatro Coliseo, 16/11).

La propuesta cellista Jacques Morelenbaum, a partir de una música conocida y de estructura sencilla, podría calificarse como el reino de la sutileza, la variación y la sorpresa. El músico ha recorrido todos los caminos: lo clásico y lo popular, lo camarístico y lo sinfónico, los proyectos solistas y la responsabilidad de acompañamiento y dirección con grandes figuras de distintos géneros de la música de su país. Y así como en su anterior visita vino al frente de un cuarteto dedicado a recuperar la obra de Tom Jobim, ahora, con este trío, es el turno del samba.

Morelenbaum
va de las composiciones de Gilberto Gil -que calificó como «obra ministerial» (como se sabe, Gil es ministro de Cultura de Brasil)-, a las de Jobim. Y en ese recorrido revisita compositores tradicionales, y menos conocidos en Argentina, como Baby Borderline y Haroldo Barbosa o músicos de su generación o algo mayores, como Egberto Gismonti, Chico Buarque, Joao Gilberto o Caetano Veloso. Y sólo una composición propia, «Aire libre», que escribió para una película holandesa de próximo estreno.

Arreglador nato, el músico propone distintos arreglos para los temas. A veces, simplemente «relata» la canción, limitándose a «cantar» la melodía con su cello y a entregar a la guitarra y a la percusión el lugar de acompañamiento. En otros momentos, utiliza los recursos del jazz, y él y sus compañeros se dan al juego de la improvisación. A veces, armoniza según los cánones más tradicionales del samba.

En otros momentos, en cambio, ofrece importantes elaboraciones armónicas que dan un aire nuevo a temas muy escuchados.

Un párrafo aparte merece el virtuosismo de estos tres músicos. Es bien conocida la destreza técnica de Morelenbaum, que utiliza el cello como un dulce instrumento melódico o como un potente recurso rítmico. Con pocos elementos -una pandereta, un tambor, un cajón que por momentos golpea con el talón, y un platillo-, Marcelo Costa es un verdadero arsenal percusivo y el sostén imprescindible. Y desde la guitarra, Lula Galvao da cuenta de buena parte de la música de Brasil, tanto cuando le toca acompañar rítmica y armónicamente como cuando tiene espacio para el lucimiento solista.

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