En un movimiento que asombró a todo el mercado, Warner Bros. realizó una presentación solicitando una patente para un disco óptico híbrido, de tres capas, capaz de almacenar contenidos de DVD, HD-DVD y Bluray.
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Los ejecutivos de Sony confían en que el amplio apoyo de los estudios de Hollywood les permitirá imponerse como ganadores en la guerra por el estándar de alta definición, pero lo cierto es que no todo Hollywood apoya al Blu-ray y, contrariamente a lo que había sido informado meses atrás, Warner se encuentra entre los que aún no han dado formalmente su venia al formato.
De acuerdo con el estudio, su principal interés son los consumidores de sus productos, y en ese sentido están lanzando al mercado versiones en los tres formatos existentes, lo que supone costos de producción altos que merman la rentabilidad. La decisión de producir un disco híbrido le permitirá a Warner optimizar costos, satisfacer a sus clientes y plantea también que la compañía no visualiza a un claro ganador, en el corto plazo, en la guerra por el estándar.
En los documentos de solicitud de la nueva patente se puede leer que «un problema común cuando existen diferentes formatos de discos, es que el fabricante debe realizar versiones con sus productos de cada uno de ellos. Un consumidor que tenga un reproductor de DVD sólo puede reproducir DVD comunes y nada más. Uno con un reproductor de Blu-ray sólo puede reproducir esos discos, mientras que el dueño de un HD DVD sólo puede reproducir HD DVD y DVD comunes, pero no Blu-ray. Desde el punto de vista del fabricante es una desventaja tener que producir tres diferentes tipos de discos para satisfacer la demanda de los consumidores de un determinado producto.»
Los analistas del medio coinciden en que la jugada de Warner es excelente para mantener su presencia en el mercado, pero también contribuye a mantener la indefinición en la guerra de formatos y en los propios consumidores, introduciendo a un tercero en la discordia.