17 de junio 2026 - 13:15

"Toy Story 5" llega a los cines: de juguetes vs. algoritmos al estilo de Disney y Pixar

Con Jessie al frente del grupo, el filme eleva la vara respecto a su predecesora y propone una entretenida —aunque complaciente— mirada a la infancia hiperconectada en tiempos de tablets.

¿Qué es realmente jugar hoy? El dilema que plantea la nueva cinta de Toy Story.

¿Qué es realmente jugar hoy? El dilema que plantea la nueva cinta de Toy Story.

Con el estreno de cada secuela, de cada remake o de cada precuela en el panorama cinematográfico actual, surge de forma inevitable la misma pregunta: ¿Es necesario? Quizás, a estas alturas del negocio del entretenimiento masivo, se trate ya de una pregunta estéril e innecesaria. Salvo contadas y honrosas excepciones, el Hollywood contemporáneo es eso; Disney y Pixar son eso. Hace un tiempo, el célebre director Quentin Tarantino dejó asentada una postura firme al declarar que, para él, "Toy Story es una trilogía perfecta", sugiriendo de forma implícita que cualquier adición posterior empañaría un cierre que conmovió a una generación entera en el lejano 2010.

Sin embargo, hoy nos encontramos ante el inminente estreno global en cines de Toy Story 5. Eso significa, por supuesto, que previamente existió una cuarta película en 2019; una cinta que tal vez no hacía falta en términos puramente argumentales, pero que demostró la rentabilidad incombustible de la franquicia. Ante este panorama saturado de continuaciones, la duda inicial se torna obligatoria en las salas de cine: ¿Es necesaria una quinta parte de Toy Story? En este caso, contra todo pronóstico, funciona.

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Jessie, Buzz y Woody vuelven a la gran pantalla.

Jessie, Buzz y Woody vuelven a la gran pantalla.

Esta quinta entrega consigue la difícil tarea de elevar la vara sustancialmente respecto a su predecesora directa. Si bien es cierto que el guion utiliza varios recursos narrativos, giros y arquetipos emocionales que ya hemos visto y transitado a lo largo de la saga —la crisis de identidad del juguete, la separación de la figura infantil, el peligro latente del mundo exterior—, el resultado final es decididamente bueno, equilibrado y dotado de una frescura que la franquicia parecía haber extraviado en su entrega anterior.

Más allá de la historia, con Toy Story 5, bajo la experta dirección del veterano de Pixar Andrew Stanton y la co-dirección de Kenna Harris, la madurez técnica de la saga animada alcanza niveles que sorprenderán a más de uno.

Juguetes vs. algoritmos: la premisa contemporánea

La premisa central de esta nueva aventura busca plantear una cuestión incómoda pero sumamente vigente en la sociedad actual: la irrupción de la tecnología hiperconectada, las llamadas "nuevas formas de jugar" y el consecuente aislamiento o alienación de los niños (y, de paso, también de los adultos).

La acción se traslada directamente a la habitación de Bonnie, donde hay una nueva líder indiscutida al frente del grupo: la intrépida vaquera Jessie (Joan Cusack). El conflicto estalla cuando la niña recibe como obsequio una tableta electrónica de última generación llamada Lilypad (con la voz de Greta Lee).

Lilypad no es un simple aparato electrónico inerte; posee sus propias ideas disruptivas y un diseño de interfaz sumamente atractivo orientado a convencer a Bonnie de que el entretenimiento digital en pantalla es muy superior a la imaginación analógica tradicional. Con la propia idea del juego puesta en duda y amenazada, Jessie monta a su fiel corcel Tiro al Blanco (Alan Cumming) para liderar una audaz misión de rescate psicológico, intentando mantener a Bonnie en lo que los juguetes consideran el camino correcto de la infancia y la creatividad pura.

Más allá de sus flaquezas discursivas en el tramo central, el filme brilla con luz propia cuando se concentra en sus dinámicas de personajes. La atención esta vez está inteligentemente centrada en Jessie, permitiendo que despliegue toda su valentía, traumas superados e ingenio característicos, erigiéndose como el verdadero corazón del relato.

Por su parte, Woody (Tom Hanks) y Buzz Lightyear (Tim Allen) se lucen desde unos muy agradecidos y sólidos papeles secundarios, actuando como la vieja guardia que aporta sabiduría, templanza y soporte al nuevo orden de la habitación.

Toy Story 5 demuestra que, cuando hay un respeto genuino por la esencia y el alma de los personajes, las secuelas comerciales pueden justificar plenamente su existencia entregando buen cine.

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Jessie lidera la nueva entrega de

Jessie lidera la nueva entrega de "Toy Story".

A pesar de las excelentes intenciones del guion escrito por Stanton y Harris para poner el dedo en la llaga sobre la dependencia de las pantallas, cabe señalar que, a la hora de resolver el nudo, todo se termina quedando en un plano bastante light. La narrativa prefiere ser más conciliadora y complaciente que punzante u otra cosa, eludiendo una confrontación profunda con el gigante tecnológico actual y optando por una resolución donde la convivencia armónica parece simplificarse en exceso.

Al fin y al cabo, nos topamos con una paradoja comercial inevitable: es sumamente probable que, tras su previsible éxito en cines, los más chicos terminen consumiendo esta misma película en la más absoluta soledad de su cuarto, sentados e hipnotizados ante una tablet personal, repitiendo exactamente el patrón que el largometraje intenta cuestionar.

Toy Story 5 llega a los cines el 18 de junio. Dirección: Andrew Stanton. Co-dirección: Kenna Harris. Guion: Andrew Stanton y Kenna Harris. Elenco: Tom Hanks, Tim Allen, Joan Cusack, Greta Lee, Conan O'Brien, Craig Robinson, Tony Hale, Scarlett Spears, Wallace Shawn, John Ratzenberger.

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