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En 2001, las discográficas afectadas ganaron una batalla judicial de resonancia, prohibiendo que Napster siguiera operando y ofreciendo inmediatamente sus propias alternativas pagas, dejando en claro que ya habían sido establecidas una nueva modalidad de distribución y una cultura afín.
El mercado del DVD constituye una interesante porción de los beneficios que produce la industria cinematográfica -y otros medios todavía deberán demostrar su rentabilidad para reemplazarlo-, pero también es cierto que la tecnología avanza sin pausa, ofreciendo alternativas que pueden aunar calidad y precio en una fórmula irresistible.
Uno de los servicios que se encuadran en este panorama es el «video on demand» (VoD), a través del cual los usuarios de Internet que posean banda ancha pueden bajarse programas televisivos y películas a cambio de una cuota por producto o un abono.
En este sentido, hace pocos días la empresa Intel llegó a un acuerdo con Revelations Entertainment, la productora de
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