Orchestre Philharmonique de Liége. Dir.: P. Rophé. Solista: S. Graham (mezzosoprano). Obras: C. Franck, H. Berlioz y C. Debussy. (Teatro Coliseo.)
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Orchestre Philharmonique de Liége, dirigida por el maestro francés Pascal Rophé presentó dos conciertos dentro de la temporada del Mozarteum Argentino. En ambos participó, además, Susan Graham, una de las más cotizadas cantantes de la actualidad. De esta manera, como otras instituciones similares, el Mozarteum atempera el vacío dejado por el Teatro Colón en cuanto a ofertas líricas de calidad. En los dos conciertos, la mezzosoprano norteamericana cantó una de sus obras favoritas: «Les Nuits d'été», Op. 7, seis melodías de hondo sentimiento romántico compuestas por Héctor Berlioz sobre poemas de Théophile Gautier. Susan Graham posee una bella voz expansiva y un refinadísimo fraseo, ideales para mediar la palabra poética. Nada en ella es estridente ni exaltado. Cuando su voz se eleva al registro agudo lo hace con pasmosa naturalidad y canta cada frase con profundo respeto por su significado (por momentos su emisión clara y de exquisita dicción francesa se transforma en un susurro o una confesión). El matiz le interesa más que el color pleno y los efectos vocales la trasforman en una estilista perfecta. En pocas palabras, la suya fue una interpretación magistral. La precisa e igualmente refinada Orchestre Philharmonique de Liége siguió sigilosamente a Graham con un clima tan íntimo como claro en su exposición técnica.
La Orquesta tuvo sus momentos de brillo en ambos conciertos. «El cazador maldito», de César Franck y «La Mer», de Claude Debussy en el primero y «Carnaval Romano», de Berlioz y la Sinfonía en Re menor de Franck en el segundo, sirvieron para el lucimiento de Pascal Rophé que manejó a la agrupación belga con absoluta autoridad.
Hubo bises tanto de la cantante como de la orquesta. Susan Graham se divirtió con una «Seguidilla» de la «Carmen» de Bizet, y la orquesta con la obertura de la misma ópera y un fragmento de «Mi madre la oca», de Maurice Ravel.
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