10 de febrero 2001 - 00:00

"La gente se cansó de los cliches hollywoodenses"

La mujer que todo hombre quiere
"La mujer que todo hombre quiere"
(09/02/2001) Evidentemente es tiempo de mujeres en el cine nacional. Mientras Lucrecia Martel consigue que el cine argentino vuelva a competir en el Festival de Berlín con «La ciénaga», Gabriela Tagliavini, otra cineasta vernácula acaba de ser premiada en Estados Unidos por «La mujer que todo hombre quiere», curiosamente una ópera prima como el film de Martel. Aunque reside hace siete años en Estados Unidos y su película (ganadora del premio a la mejor dirección en el Festival de Cine Nodance de Park City, Utah) está hablada en inglés, Gabriela Tagliavini aclara que «ésa es sólo una circunstancia». Prueba de ello es que, pese al periplo internacional de «La mujer...», lo que más la enorgullece es que se verá en el próximo Festival de Mar del Plata.

Periodista: ¿Hay alguna relación entre el Festival de No-dance y el Sundance que dirige Robert Redford?


Gabriela Tagliavini:
Sí, justamente surgió para oponerse a lo que es el Festival de Sundance, que era originalmente de películas independientes y se ha vuelto comercial. Sundance tiene poderosos auspiciantes y hasta su programador ahora va a ir a trabajar a la Warner Brothers. Es cómico, Sundance se hace en la misma calle que Nodance, justo enfrente.

P.: ¿Qué temática aborda su película?


G.T.:
Es una comedia que se sitúa en el futuro, momento en el que la mujer estará en el poder y los hombres serán sus secretarios. En la película se plantea una inversión de los roles femenino y masculino, que creo que es lo que ocurre en una realidad en la que una mujer bien puede salir a trabajar y el hombre se queda cuidando a los hijos. Hay un diálogo en el que es el hombre quien dice: «No quiero tener sexo hoy, estoy cansado». El film se centra en un hombre romántico que busca a su mujer ideal, pero que no la encuentra. Termina quedándose con una mujer robot que es la que realmente sabe quererlo.

P.: ¿Cómo lo financió?

G.T.: Fue hecho íntegramente a pulmón. Yo gané premios por el guión y un productor se interesó en la idea y decidió ponerla en marcha, pero se financió con un muy bajo presupuesto. La diferencia radica en que esto no es «Blade Runner» o «El quinto elemento», donde se gastaron millones para dar idea de futuro y avance tecnológico. En mi película se interpreta qué es el futuro con muchos colores y con infinitas rarezas.

P.: ¿Por qué cree que el cine independiente está atravesando tan buen momento en el mundo?


G.T.:
Creo que obedece a que la gente está cansada de ver películas hollywoodenses que son predecibles. El cine independiente da más libertad para crear, por ejemplo, mi película es naranja y verde manzana. Quizá, si la hubiera hecho para una gran productora me hubie ran dicho que debía ser azul, porque las películas del futuro son azules. Me pone contenta que este tipo de películas tengan lugar en los festivales, porque te aceptan sin preguntar demasiado. «La mujer que todo hombre quiere», ya pasó por el festival de cine de Santa Mónica, el de Nueva York y me han aceptado también en el de Mar del Plata, cosa que me enorgullece como argentina. Creo que es un logro importante.

P.: Parece que es el año de las mujeres cineastas. Lucrecia Martel está justamente ahora compitiendo en el Festival de Berlín ¿Conoce a la directora y a su film «La ciénaga»?


G.T.:
La conozco a Lucrecia Martel de un festival de cine y creo que hace un muy buen trabajo así que su película debe ser buena. Sin embargo, su estilo es muy diferente al mío. Ella le da un tinte muy latinoamericano, su película se sitúa en el norte argentino y además es un drama mientras que lo mío es una comedia, es más internacional y tiene un ritmo de edición vertiginoso. En sus cortos había mucho localismo mientras que los chistes de mi película son entendibles en la Argentina, en Estados Unidos o en Berlín.

P.: ¿Por qué decidió rodar la película en inglés?


G.T.:
Porque el mundo habla inglés y realizarla en ese idioma facilita el acceso a Internet, la llegada a más cantidad de espectadores y la distribución se simplifica si la película es de habla inglesa. Es sólo una circunstancia. Mi próxima película también será en inglés, se llamará «Sex versus me» y será una comedia romántica. Estamos intentando conseguir alguna actriz medianamente conocida y la haremos en México.



Dejá tu comentario

Te puede interesar