ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

22 de abril 2008 - 00:00

Manzanero, un clásico que no necesita cambiar

ver más
Actuación de Armando Manzanero (voz, piano). Con Gerardo Alvarez Fonseca (guitarra, dir. musical), Américo Bellotto (trompeta), Gustavo Musso (saxo), Juan Scalona (trombón), Miguel Villacaña (teclado), Luis Gómez Barreto (bajo), Juan Novelo ( batería) y Alejandro Domínguez (requinto). (Teatro Gran Rex; 18 de abril.)

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Frente a semejante autor, no queda mucho más que respetarlo. Frente al creador de clásicos como «Somos novios», «Esta tarde ví llover», «Adoro», «No sé tú», «Contigo aprendí», «Por debajo de la mesa» o «Voy a apagar la luz», entre tantos otros, puede soslayarse cualquier otra cuestión. Porque para un hombre que ha sido capaz de hacer cantar a varias generaciones y que ha dado letra y música a tantos colegas de diversas épocas, no quedan muchas más opciones que el aplauso.

Hace 40 años que Armando Manzanero viene a la Argentina. Inclusive, ha sido aquí donde varias de sus canciones más populares comenzaron a circular fuertemente hacia el mundo. De modo que para cualquier argentino que ha seguido su historia y sus visitas, no hay mucha sorpresa en un concierto del mexicano.

Nunca fue un cantante virtuoso -si por eso se entiende aquel que maneja una garganta potente y límpida-, pero siempre resultó una vía muy buena para transmitir estas piezas que hemos escuchado ep tantas versiones. Su voz, es verdad, no tiene la vitalidad del pasado -en el Gran Rex se lo notó algo disfónico-, pero su manera de decir, su profundo conocimiento de lo que canta y su enorme gracia -a la que agrega sus habilidades como «showman»- lo siguen manteniendo en el podio de los artistas latinoamericanos. Su banda acompañante -liderada por el guitarrista Gerardo Alvarez Fonseca-, en la que se mezclan argentinos y mexicanos, responde profesionalmente a los requerimientos del cantante. A ratos, Manzanero se sienta al piano solista y, quizá por la intimidad que le otorga ese modo de cantar, encuentra allí sus mejores momentos. Pero, siempre en ese terreno de volver a escuchar lo conocido, el músico sale más que airoso.

Y hasta puede darse el lujo -con un público que lo soportó respetuosamente- de entregar el escenario por unos minutos a la cantautora mexicana María Morin, que viene trabajando en el terreno del pop -ha escrito, entre otros, para Gloria Trevi- y que se mueve en un estilo absolutamente alejado del de Manzanero.

R.S.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias