5 de junio 2003 - 00:00
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Enterados del altercado, en Aptra buscaron halagarla e improvisaron una mención grandilocuente por parte de Andino («Vino aunque no estaba nominada, es un honor tenerla, todos nos hemos sentido muy cómodos en su living»). Cuando la cámara la enfocó, su esfuerzo por simular alegría fue inmenso. Hasta la llamaron a último momento para que entregara un premio. Cuando bajó del escenario, les advirtió a los cámarografos «No me tomen más porque me voy». A esa altura su humor no había mejorado.
•Oh, Marcelo
Cuando alguien le avisó a Marcelo Tinelli que no ganaría el oro por «Tumberos» decidió no asistir. En su entorno hablaban de un viaje al sur pero lo cierto es que prefirió no ver cómo ganaban «Los simuladores». De haber ido al Hilton, habría sufrido además cómo le ganaba Roberto Pettinato en el rubro conducción. Luego de que Nancy Duplaá se deshiciera en halagos hacia su marido Pablo Echarri, a quien le dedicó cinco minutos de piropos, pasó por el hall de prensa. Los noteros se arrojaron sobre la embarazada pero -como en las novelas- fue rescatada por su marido, que se escabulló con ella por la cocina. En cambio, cuando Echarri tuvo que posar para las revistas y le pedían que riera, fue sincero: «Si no gané nada».
Luego llegó al set de fotos el galán Facundo Arana, previo abrazo forzado con Echarri ante las cámaras, como si no se hubieran visto durante la cena. Ambos compartieron a Nancy Duplaá el año pasado: uno en la vida real y el otro en la ficción. Y el derroche de amor siguió con Celeste Cid, que también se abrazó con Arana, y tanta efusión tuvo su punto culminante con la parejita de la noche, Mariano Martinez-Marcela Klosterboer. Aunque hicieron algo más que abrazarse, sin pudor, ante los comensales.
•Toilettes
Por el baño de mujeres pasaron casi todas las figuras femeninas, pero también hubo algunas sorpresas: entró Mariana Aria (hubo un entusiasta que calificó al travesti, por lo bajo, «la Susana Giménez en morocha»), la «Cacho» («Drag queen» que baila en discos y que asistió a la ceremonia caracterizada como la «Kachorra» de Natalia Oreiro, peluca roja, top verde y pollerita) y Ronnie Arias, el notero que trabaja con Juan Castro, quien a su vez fue una sola vez al baño (de hombres en este caso) por su breve permanencia en la cena: cuando no ganó el premio a la labor periodística se retiró ofendido con su troupe a cuestas.
También se encontraron en el toilette Andrea Frigerio y Claudia Fontán, que comentaban que la mayoría asiste a esa fiesta «fría» a tomar champagne y lucir el vestido.
La nota de la noche la dio Guillermina Valdés, modelo y esposa de Sebastián Ortega, quien lucía un vestido de red negro con visible tanga, en contraste con su marido, que con onda despojada llevaba un pantalón tipo jogging y remera.
Jorge Lanata se mostró más simpático que en años, quizá porque tenía garantizado el triunfo, pues dicen en su entorno que se aseguró que ganaría antes de aceptar la invitación de Aptra.
Además, tuvo el expreso pedido de «América», que lo cuenta entre sus figuras, y querían que presentara el bloque de actualidad que se mostró.
Tanta bondad se expandió hasta sus «ex amigos» Marcelo Zlotogwiazda y Ernesto Tenembaum con quienes se reconcilió, abrazó y hasta le dedicaron el premio de «Periodistas». Luego de mencionar a Santa Fe en el podio habló con los noteros de «Intrusos» y le mandó un besito a Carmen Barbieri. La versatilidad es cada vez más importante en un medio que se achica.
Claudio Villarruel parecía el doble de Figuretti, se paseaba con «Los simuladores» como si fueran sus pichones y hasta se animó a acaparar el micrófono durante el oro para vociferar el obligado mensaje institucional: «Gracias a Telefé». Como no pudo mostrarse este año junto a los pesos pesados Marcelo Tinelli y Susana Giménez (no se hablaron), se acopló a la barra de simuladores cuando pudo, pues estaba sentado con la cúpula gerencial del canal.
Ante la ausencia de consignas (estilo «Aguante la ficción» hace dos años o el boicot a dueños de medios) algunos forzaron el tema Santa Fe. Cómo será la apatía que lo más fuerte lo aportó Damián Szifrón con su queja porque no había ganado el premio a la dirección de «Los simuadores», mientras su serie sí se había impuesto en los rubros unitario y guión, y más tarde ganó el oro. Las ausencias más notorias, desde luego, fueron las de «Radio 10» y «Canal 9». Quizá el año próximo, los prenseros que forman Aptra los compensen.




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