Ya se están popularizando en el mercado los nuevos discos «pigmeos», una nueva alternativa de transporte y almacenamiento de grandes volúmenes de información que responde al viejo modelo de los discos duros removibles. Sus ventajas, obviamente, no pasan por la novedad, ya que este tipo de discos existen desde hace años, pero los avances en temas de miniaturización permiten que las nuevas presentaciones tengan el tamaño de una agenda personal (una «palm»). Asimismo, como viene ocurriendo con casi todos los periféricos de computadora personal en la actualidad, se conectan a través de los puertos USB, lo que permite una compatibilidad casi absoluta no sólo entre diferentes PC, sino también entre éstas y los equipos McIntosh.
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Para funcionar, los discos «pigmeos» sólo deben conectarse con la computadora e inmediatamente ejecutan el software necesario para ser reconocidos por el equipo, y ofrecen además alternativas que van desde los 60 a los 120 gigabytes de capacidad, a precios que oscilan entre los 120 y los 200 dólares por unidad. Se supone que la popularización de estos periféricos los transformará muy pronto en dispositivos «plug and play» -basta con enchufarlos a la máquina para que los reconozca y permita utilizarlos-, lo que facilitará aún más las cosas. Si bien se trata de tecnología magnética, es decir, la que ha sido habitual en las computadoras desde sus mismos inicios, esta clase de discos ofrecen bastantes ventajas comparativas, incluyendo la del precio al público.
Este tipo de desarrollos se mueven de la mano de una mayor circulación, vía Internet, de todo tipo de contenidos, incluyendo los específicos de la industria del entretenimiento, y haciendo una cuenta muy rápida se puede establecer que su capacidad equivale a unos 20 DVD comunes, algo nada desdeñable. Otra ventaja adicional de estos soportes es la posibilidad de borrarlos y volverlos a grabar cuantas veces se desee, libertad que los discos ópticos no ofrecen.
Pese a que existe un amplio debate respecto de las cualidades y ventajas de los contenidos grabados y de aquellos que se ofrecen como tráfico de bits, con firmes defensores de ambos lados, la aparición de periféricos de estas características se convierte en una alternativa de bajo costo, versátil y conocida en un campo donde la indefinición reina y los usuarios dudan a la hora de elegir formatos y actualizaciones para sus equipos.
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