Mirtha Legrand en su debut de ayer, flanqueada por sus invitados Enrique Pinti y Antonio Gasalla.
Mirtha Legrand inauguró ayer su 40° aniversario de almuerzos con cambio de escenografía pero igual menú que en el programa inaugural de 1968: un democrático pollo con el que recibió a sus invitados, Enrique Pinti y Antonio Gasalla.
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Y aprovechó, como acostumbra, a dar consejos. En este caso la destinataria fue Cristina de Kirchner. A Mirtha, evidentemente, no le gusta la afrancesada terminología semiótica que suele emplear la Presidenta, y por allí empezó: «Me gustaría que no hablara tan difícil, no la entiendo. Que se explique mejor, que use términos más de barrio. También le pediría que se ocupe de los pobres y de la gente humilde en lugar de pelearse con el periodismo. Me extraña porque es inteligente, usa buen vocabulario, pero constituye un caso único este estilo de los Kirchner de no querer confrontar con los periodistas. El Presidente tiene la responsabilidad de responderle al periodismo porque es una manera de responderle a la gente» dijo Legrand ni bien terminó su programa en la habitual charla que ofrece, ella sí, al periodismo.
Si bien no se refirió al vestuario que Cristina alterna y estudia en detalle al comienzo de cada día, Legrand se mostró impecable con su vestido rosa pastel bordado en detalles de strass. El diseño, como siempre, a cargo de su modisto histórico Jorge Ibáñez, apropiado para animar el programa número 5253 (Mirtha evalúa contactar a los responsables del libro Guiness para que la incluyan en los récords).
Respecto de ese recorrido, Legrand repitió que había sobrevivido a toda clase de gobiernos, militares y civiles; recordó los tiempos de censura y confesó que le gustaría poder preguntarle a alguien por qué la habían prohibido. «No me arrepiento de nada, fueron años intensos pero esta vez aseguro que no volveré a la TV diaria porque es muy cansadora. Quiero tener un programa de noche, con dos invitados, de frecuencia semanal, bien pensado y con cortes comerciales, tranquilo», dijo como cada año.
En cuanto al debate reciente sobre discriminación, la intervención del INADI y el polémico Observatorio de Medios, tanto Pinti como Gasalla y la conductora lo repudiaron. Ella contó que, cuando la entrevistó Oscar González Oro, se cuidó de decirle «Negro» para evitar que algún llamado del INADI la sorprendiera. Por lo visto no son pocos los animadores de TV que comienzan a medirse por miedo a ofender al Gobierno, y prefieren ahorrarse conflictos como el año pasado fueron las multas del Comfer ante el desenfado en «Bailando por un sueño». Pinti sostuvo que se trataba de un «disparate si viene el INADI cada vez que queremos decirnos gordo o negro. Sacando el «de mierda» está todo bien».
Aunque pasaron los saludos de sus nietos Juana e Ignacio Viale, Legrand se resignó a que será imposible concretar el sueño de la mesa familiar. «Toda la familia en mi almuerzo, no podrá ser, no quieren venir, no hay nada que hacer». Carlos Rottemberg, su histórico productor, también le agradeció por los años de trabajo juntos.
Mirtha recordó la anécdota de su primer plato en TV, el pollo. «Me habían servido pata y Daniel Tinayre advirtió mi cara de espanto, pues yo siempre como pechuga. Pidió rápido que me la cambiaran por pechuga y recién ahí me sentí como en casa dentro de un estudio de TV. Esa sensación de que la televisión es mi casa perduró durante 40 años. Ese día Romay vino enloquecido a decirme ' Lograste excelente rating, 20 puntos' y yo le dije '¿Cómo, nada mas?', creí que mucho rating era 100 puntos, no entendía como se medía». El minuto a minuto ayer indicó un pico de 7.8 (más de 7 millones de televidentes). Reconciliada con Gasalla después de varios años distanciados a causa de los chistes que hacía en teatro sobre ella, el humorista llegó y dijo: «Tengo un regalo para vos y lo pagué, no es canje, como estoy por estrenar un espectáculo, seguramente hablaré de vos» y le entregó a Mirtha un importante anillo. Entre caritas de enojo, Legrand aceptó el presente y comentó que ya no se enoja más. El primer programa de la temporada número 40 de Mirtha Legrand cerró con María Martha Serra Lima y el cancionero junto al trío «Los panchos». Otros que están para el aniversario.
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