Hoy muchos jóvenes cineastas recurren al sistema cooperativo. Pero a comienzos de los '80, cuando Aunque ninguna de aquellas obras -de muy bajo costo, y abundantes desnudos- podrá ser recordada como enteramente buena, todas recuperaron su inversión, todo el mundo cobró hasta el último centavo, y, algo a destacar, ninguna usufructuó dineros públicos. También por esa razón en 1994, el entonces Secretario de Cultura
En 1995, de vuelta al llano, empezó otra etapa, con películas para niños, pero también empezó su enfermedad. Católico, su obra final, hecha en memoria de su amigo
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