Arthur Franz, un buen actor que encarnó a los villanos más interesantes del Hollywood de todos los tiempos, hoy prácticamente olvidado, murió el sábado en su casa de Oxnard, California. La gran cualidad de Arthur Franz era su aire familiar. El hombre común y corriente surgido de Nueva Jersey, transportado a Hollywood para que cientos de miles de espectadores se identifiquen con su punto de vista en un drama bélico, un film clase B de ciencia ficcion o una serie de televisión. Esa cualidad le dio un papel único: Franz es el actor-narrador de «Arenas de Iwo Jima» film con John Wayne, dirigido por Allan Dwan que merece un lugar especial entre las obras maestras de la propaganda bélica.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El hombre corriente, héroe de guerra, tomado prisionero en Rumania, siempre resultó perfecto para los personajes mas desagradables de directores retorcidos como Fritz Lang (que lo convirtió en un ser realmente repulsivo en su obra maestra policial «Mas allá de la duda razonable»).
Sin embargo, su mejor papel fue en «Pánico» («The Sniper», 1952), un film sumamente audaz y perturbador de Edward Dmytryk, que se adelantantó a los serial killers de décadas posteriores, y hoy ya no se puede ver casi en ningún lado.
Aun cuando nunca volvió a ser tan horripilante como en ese film (el más recordado por el actor, según dicen ahora sus allegados), Franz fue encasillado por los estudios en villano de películas de ciencia ficción (algunos muy buenos, como «Invasores de Marte» de William Cameron Menziez). Algunos eran menos buenos, pero siempre había una famosa serie de TV para que Franz se luzca como invitado especial, desde gemas prehistóricas como «Studio One», «Robert Montgomery Presents» y «Kraft Mistery Theatre» hasta antiguallas más recientes y recordadas como «Los Invasores», «Los Waltons» y «El FBI en accion».
Dejá tu comentario