Rubina Ali, la pequeña actriz de la película premiada con el Oscar, "Slumdog Millionaire", y su padre, Rafiq Qureshi, fueron convocados por la policía, que los interrogó sobre la noticia de la venta de la niña por parte del padre a dos falsos jeques de Dubai. Los mismos eran en realidad dos periodistas del periódico inglés News of the World.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Padre e hija fueron llamados por la policía tras la denuncia de la madre de la niña, Khurshid, que lamentó no haber sido consultada en el pedido de adopción.
Según refieren los medios indios, el padre, con el aval de Rubina, reiteró a la policía que nunca quiso dar en adopción a la niña, que era falso que hubiera pedido dinero a la pareja de jeques, y que en realidad sólo les pidió ayuda para el futuro de la pequeña.
Además de la madre, todos los demás parientes de la niña golpearon la puerta de la casa de Mumbai donde Rubina vive con su padre y la esposa de éste.
Todos quieren una parte del presunto valor de la niña: así, se crearon dos partidos entre los parientes, aquellos que están con la madre biológica y los que están a favor del padre.
Estos últimos hacen lo imposible para hacerse entrevistar en televisión y confirmar lo bien que está la niña con su padre, tal vez esperando que la concreción de la adopción o de otros proyectos de la niña actriz pueda llevarles también dinero.
Entretanto, Rubina fue contactada para filmar una publicidad con Nicole Kidman.
Dejá tu comentario