16 de enero 2006 - 00:00

Pierre Auguste Renoir, un gran favorito del mercado

Pierre Auguste Renoir, un gran favorito del mercado
Todos los años se ofrecen en subastas públicas más de doscientas obras de Pierre Auguste Renoir (1841-1919). El mercado demanda sus obras que seducen por su ternura y serenidad, y cuyos valores fluctúan entre los 700 dólares que puede costar una pequeña litografía, hasta los 78 millones de dólares que pagó el recordado japonés Saito por una de las tres versiones de «El baile en el molino de la Galette» en Paris, y que actualmente se ignora dónde está. Es de esperar que no haya sido incinerado con el cadáver de su antiguo propietario como él mismo amenazó en alguna oportunidad.

La Phillips Collection de Washington fue el primer museo privado de Estados Unidos y hoy atesora un estupendo Renoir que le ha servido para costear sus gastos en los últimos años. Su colección es alquilada a museos de Suiza, Oriente e incluso de la Costa Oestre de los Estados Unidos. Siempre el Renoir es la cabeza visible de las muestras que se realizan con su colección.

Renoir
disfrutaba pintando y así lo manifestaba, cuando. en general, los artistas dicen que sufren y que el crear les genera conflicto. También suelen decir que pintan ideas y no objetos, mientras Renoir siempre decía que prefería una flor a una idea. Los entendidos suelen apreciar más sus obras tempranas (anteriores a 1880) que las de las últimas cuatro decadas donde el artista se repite en demasia.

La última gran obra de Renoir ofrecida en subasta es una de sus modelos en medio de rosales de un jardin, que fue adquirida por uno de los grandes coleccionistas actuales, Steve Wyng ,el hombre que ha cambiado la cara de Las Vegas con la creacion de hoteles de gran lujo y confort desconocido en la Costa Oeste, restaurantes de cinco cubiertos y con bodegas que son la envidia de cualquiera, Su último hotel, por caso, emplea a diez mil personas y ha costado 2.700 millones de dólares. Entre los atractivos de dicho hotel, se encuentran 20 de las mejores obras de la coleccion de su dueño que arranca con Vermeer e incluye hasta un retrato de Wyng pintado por Andy Warhol. Pero la más bella es sin duda el Renoir de La dama con las rosas que le costó 23,5 millones de dólares hace menos de tres años.

Los Fondos de Retiro de diversos países (las AFJP) suelen invertir en obras de arte como forma de diversificar las inversiones en todo el mundo salvo en nuestro país. En Inglaterra, por ejemplo, el fondo de retiro de los empleados ferroviarios hizo inversiones en arte y se propuso venderlas a los diez años. Obtuvo una renta de 12,4% anual acumulado y sus mejores compras fueron tres obras de Renoir que superaron el promedio de rentabilidad.

Sin duda, el mayor atractivo de Renoir es el ser atemporal y mostrar un mundo de ensueño como en la Argentina lo hizo el recordado Raul Soldi en toda su trayectoria.

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