4 de diciembre 2007 - 00:00

Premio Turner para la polémica obra de Wallinger que critica la guerra de Irak

Premio Turner para la polémica obra de Wallinger que critica la guerra de Irak
Mark Wallinger estuvo nominado al Premio Turner por primera vez hace 12 años. En aquel entonces, su obra -un empalme de dos caballos pura sangre- no se impuso. Triunfó Damien Hirst con su vaca diseccionada. Una "experiencia dolorosa" fue aquella competencia entre caballo y vaca, admitió Wallinger en 1995. Ahora, el artista de 48 años se alzó por fin con el premio. Y fue con una protesta artística bien real.

Algunos dicen que el honor es bien merecido. Otros opinan que es inapropiado, porque ven en la instalación de Wallinger "State Britain" una clara vinculación a un movimiento político. Y eso a pesar de que ya se sabía que el artista no sólo creaba caballos gigantes, sino que también una y otra vez hacía arte político.

Y el hecho de que no acepta tabúes quedó claro a los visitantes de Trafalgar Square en Londres en 1999. En aquel entonces, en el famoso cuarto plinto se podía ver un Jesús de tamaño natural como "Ecce Homo" con una corona que no era de espinas, sino de alambre de púas.

Aquello aún era ambivalente. Esta vez, Wallinger no podía haber expresado más claramente contra qué dirigía su protesta: contra la participación de miles de soldados británicos en la Guerra de Irak y, al mismo tiempo, contra la limitación a la libertad de protestar delante del Parlamento en Londres.

"El arte no puede ser más realista que 'State Britain'", dijo Brian Haw la noche del lunes en la entrega de premios en Liverpool. Haw, de 58 años, es desde hace años uno de los londinenses más famosos. Sin él, la instalación de Wallinger sería impensable.

"Brian Haw es un hombre insigne", dijo el artista. "Desde hace seis años y medio, lleva adelante una guerra contra el desvarío y la arrogancia de nuestro gobierno. Es una de las últimas voces opositoras fuertes. Traigan nuestras tropas a casa, devuélvannos nuestro derecho, confíen en el pueblo".

Desde 2001 no pasó ni un día en el que Haw no hiciera guardia frente al Parlamento de Westminster, justo al lado de la Abadía de Westminster, contra la guerra que primero se insinuaba y después estalló. Su "Peace Camp" con posters, pancartas, tarjetas, banderas, imágenes, cartas y consignas fue creciendo y creciendo.

El campamento por la paz de Haw era una atracción además para numerosos turistas de todo el mundo. Pero en mayo de 2006, el gobierno del entonces primer ministro y entusiasta de la Guerra de Irak, Tony Blair, impuso una ley para combatir el crimen organizado, que de paso prohibía manifestaciones en un radio de un kilómetro alrededor del Parlamento.

Los policías se llevaron la mayoría de las 600 pancartas y posters del "Peace Camp". Previamente, Wallinger, sin embargo, había retratado todo en cientos de fotos. Ahora, reconstruyó el campamento de 40 metros de largo con absoluta fidelidad. En el Museo Tate Britain, "State Britain" renació, incluida la cubierta de lona, debajo de la cual Haw resistió durante años.

La instalación, consideró el jurado del Turner, transmite al observador las "emociones de una protesta solitaria".

Haw no puede armar un nuevo "Peace Camp" delante del Parlamento. Pero sigue representado allí con una "miniversión". Y tras la concesión del premio a "State Britain" seguramente volverá a tener más visitas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar