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19 de junio 2006 - 00:00

Rioplatenses también baten récords

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La obra de Eugene Delacroix por la que se esperaban 100.000 dólares y se vendió en 3 millones en Londres. En Buenos Aires, un Raquel Forner superó 10 veces su estimación al venderse en 360.000 pesos.
La locura compradora supera todo pronóstico. El miércoles pasado, tanto en Londres como en Buenos Aires, las subastas de arte sobrepasaron las más entusiastas aspiraciones. En la calle Arroyo se vendió todo en altos precios y siempre superando las bases. Una lindísima obra de Raquel Forner realizada en 1949 multiplicó por diez su estimación al ser martillada en 360.000 pesos, triplicando el récord de la recordada artista. Sin duda se trata de la mejor obra que ha salido a venta en los últimos dos años de subasta, lo que confirma que cuando hay calidad los interesados se multiplican. En este caso fueron cuatro los que pujaron por Forner.

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También se convirtieron en récord las ventas del original Juan de Dios Mena, artista que trabajó en Resistencia, Chaco, y es considerado el Molina Campos de los escultores. Más de diez mil dólares se pagó por una de sus cómicas tallas. Una pequeña obra de Raúl Soldi, con su ternura caracteristica en el rostro de sus niñas, superó los 132.000 pesos. Un estupendo Pedro Figari. por su parte, alcanzó los 99.000 dólares, confirmando otra premisa: que aquellas obras que tienen buenos antecedentes son las que los coleccionistas compran.

Con otros precios naturalmente, en Londres, a la misma hora, se realizaba en Christie's la venta de un conjunto de pinturas del siglo XIX que se pagaron cerca de 36 millones de dólares. El catálogo muestra que la pintura oriental de temas turcos, árabes y marroquíes ha vuelto a ser de motivo de interés.

Durante la década del '80, los príncipes árabes dispusieron de una gran liquidez por la suba del petróleo y lo mismo ocurre actualmente, ya que en los últimos seis años se quintuplicó el precio del barril de crudo.

Londres es la ciudad favoritapara realizar compras y hay algunas galerías dedicadas a este género de pintura. Luego de años en que varias debieron cerrar, la bonanza ha retornado y por obras del clásico francés Jean-Leon Gerome se han vuelto a pagar dos millones de dólares como en viejos tiempos. Este artista era el mas exitoso de la Francia donde surgían los impresionistas (1872) y sus obras eran disputadas en cada uno de los salones en que se exponían. Era un realista que viajaba a Egipto y a Asia Menor y dibujaba las obras que realizaría luego en su taller. También en Londres se presentó un conjunto de Pintura Española y es muy probable que el entusiasmo de las altas bases fuera la causa de que algunas obras no se vendieran. La pintura española de fin del siglo XIX tenía en Buenos Aires su mejor mercado. A partir de 1897 se realizaban enormes muestras organizadas por los marchands Artal, Bou y Pinelo, que tenían en las familias Ayerza, Becu, Balcarce y Mayol a algunos de sus mejores compradores. Se estima que en dos décadas se vendieron cerca de 800 obras solamente de Joaquín Sorolla, que es la figura indiscutida de esta escuela.

El miércoles, una típica pintura de niños bañandose en la playa de Valencia se vendió en un millón y medio de dólares. Estas obras hace un siglo se vendían entre 500 y 800 dólares, abonando la hipótesis, que compartimos, de que el arte es la mejor inversión legal que existe.

Pero la estrella de la subasta de Londres fue el romántico francés Eugene Delacroix; por un pequeño pastel (27 x 35cm) de una pareja de leones se esperaban unos 100.000 dólares, pero una puja histórica multiplicó por 30 su base: se vendió en más de tres millones de dólares, récord absoluto para un pastel del artista. A continuaciónse vendió un óleo de mayores medidas y típico tema del autor: un árabe armado y también con un león, que tenía una base que duplicaba la del lote anterior y se vendió en la décima parte que el pastel. Es que las obras de arte son únicas e irrepetibles y su precio lo fija la acción de un mercado libre de oferta y demanda.

Se viene un descanso de subastas en nuestra ciudad hasta la finalización del Mundial de Fútbol el 9 de julio, tras lo cual tendremos una avalancha de diez subastas.

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