«Encuentro en Buenos Aires». Actuación de Paul Wertico (batería), Javier Malosetti (bajo), Gillespi (trompeta, fliscorno) y Hernán Jacinto (teclados). (Teatro ND/Ateneo; 30 de julio.)
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Marcelo Rodríguez, «Gillespi», conoció a Paul Wertico en Buenos Aires en 1999. Desde entonces, mantuvieron una relación. Por eso, con el prestigioso músico una vez más en la Argentina (llegó para participar de un encuentro de bateristas en Mendoza), resultó lógico el deseo de ambos de armar un concierto.
Wertico, ex baterista del Pat Metheny Group, entre otros diplomas, encomendó a Gillespi el armado de un grupo. El trompetista y humorista convocó entonces a Javier Malosetti para el bajo, y a Hernán Jacinto para los teclados. No había mucho tiempo para ensayar -el baterista llegó a Buenos Aires sólo unas pocas horas antes del concierto-, por lo que los temas, apenas algunos «standards» y varios de los músicos del grupo, circularon por correo electrónico en los días previos.
Y se hizo finalmente el show. Un ND/Ateneo repleto, aún con público pugnando por entradas ya agotadas, en una fría noche de domingo porteño, dio cuenta del interés que existe en nuestra ciudad ante la visita de figuras destacadas.
«Aquí debe de estar la mayor concentración de bateristas por metro cuadrado», bromeaba alguien en el hall del teatro, y es probable que así fuera. Pero también había muchos músicos de otros instrumentosy unos cuantos curiosos del jazz, que no quisieron perderse la visita. Lo que sucedió finalmente sobre el escenario fue, claramente, el producto de un concierto que no tuvo mucho ensayo. No porque sus cuatro participantes fallaran en los aspectos técnicos, sino porque ninguno pudo atreverse a mucho más que a cumplir profesionalmente con lo suyo.
La música circuló entre baladas y temas «funky» -varios de los integrantes del cuarteto-, siempre cercana al jazz-rock que representa Wertico y distante, por lo tanto, del jazz más clásico. Como era lógico, el punto central estuvo en el ritmo, o en la base rítmica, debería decirse, para el que el baterista contó con un cómplice excelente en el bajo de Malosetti.
El pianista Hernán Jacinto y el trompetista Gillespi -el menos rico técnicamente aunque el más gracioso y el animador del show entre tema y tema- se limitaron a cumplir dignamente con su parte. Y no faltó, claro, el acrobático y espectacular solo de batería para regocijo de quienes habían ido a ver justamente eso.
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