Por estos valores, el film es bastante atendible, y hasta puede gustar. Incluso puede gustar por el tema, que habla de segundas oportunidades, lucha contra el desánimo, balances de vida, y el predominio de los sentimientos hospitalarios sobre los expulsivos. Para el caso, el protagonista pierde el trabajo y la salud (le anuncian una enfermedad terminal), y en consecuencia decide aprovechar el poco tiempo que le queda haciéndose una casa y reconciliándose con los suyos, etc, etc, ya con esto puede imaginarse el lector los violines.
El problema empieza por el libreto, que es previsible, remanido, y manipulador. Y encima
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