La trama convierte a Obviamente el chofer convertido en elegante espía hace el ridículo en una larga serie de escenas cómicas que a veces se sostienen y a veces no tienen mucha gracia. Los elementos divertidos del guión se hubieran lucido con un poco más de rigor e imaginación en los gags, que en su momento más ingenioso presenta al ex chofer con un
Entre los momentos más rescatables hay un cameo de
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