ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

22 de mayo 2025 - 20:40

Una obra para ver sufrir a los actores en escena y no morir más que de risa

La obra inglesa se estrenó en Argentina en 2017, giró por 30 países y regresa al Multiteatro, con dirección de Manuel González Gil y actuaciones de Diego Reinhold, Héctor Díaz, Fredy Villareal, Dan Breitman, Victoria Almeida, Gonzalo Suárez, Maida Andreanacci y Federico Ottone. Se estrena el 4 de junio.

ver más

Parte del elenco de "La función que sale mal" que se estrena el 4 de junio en el Multiteatro. 

“Son actores que no pueden actuar, uno como espectador no tiene idea de hasta dónde puede salir mal una función”, dice Diego Reinhold, uno de los protagonistas de “La función que sale mal”, que luego de girar por 30 países, incluyendo Estados Unidos, Australia, Francia, España, Alemania, México y Argentina, regresa al Multiteatro.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La comedia inglesa que vuelve a dirigir Manuel González Gil se estrena el 4 de junio y cuenta con actuaciones de Reinhold, Héctor Díaz, Fredy Villareal, Dan Breitman, Victoria Almeida, Gonzalo Suárez, Maida Andreanacci y Federico Ottone. El suceso teatral fue visto por más de dos millones de espectadores desde su estreno en 2012 en Londres, y pasó por Buenos Aires en 2017.

Se trata de un grupo de actores que no podría hacer las cosas peor aunque lo intentara y ponen todo su empeño en presentar un drama serio pero lo que termina pasando en escena es un caos atroz. Paredes que se caen, actores que se olvidan los textos, utilería fuera de control y una coreografía del desastre. Conversamos con Reinhold, Breitman y Gil.

Periodista: Ambos son referentes del musical y la comedia, ¿cómo encaran esta obra?

Diego Reinhold: En esta obra no se canta ni se baila aunque para mi lo que se hace sobre el escenario siempre es bailar. La vida es bailar. Es una adaptación con criterio, por más que venga de afuera. La obra tiene un formato muy universal, uno no siente que ve algo foráneo, que uno se pregunta qué tiene que ver conmigo. En definitiva el arte es universal, habla de la condición humana, de la psicología, los procesos de la mente, inclusive Kandinsky, Miró, Pollock. Sin embargo hay cosas que hacen ruido, ¿qué me importa lo que pasa en la Quinta Avenida? Aquí hay algo de la colonia, del imperialismo, estando en un país colonizado, en la situación del mundo actual donde se protesta contra eso, acá eso no ocurre, uno no siente que ve algo extemporáneo. Los actores no saben actuar, les cuesta hacer la obra, ocurre en un barrio de Londres y eso lo hace más divertido y bizarro. Quieren hacer una Agatha Christie pero no saben bien como.

Dan Beitman: Hay pocas obras nacionales ahora con muchos autores ingleses en cartel. En la obra se cuenta cómo un grupo de actores amateurs intenta construir algo, más allá de que sea inglesa acá se nombra una localidad, es como que ocurre en Buenos Aires.

P.: ¿Por qué hay pocas obras de autores nacionales?

Manuel González Gil: La cartelera se puebla de comedias, hay honrosas excepciones como lo de Julio Chávez, pero hace dos o tres años era solo humor. Los productores saben que la comedia lleva gente al teatro, no es desacertado, pero históricamente calle Corrientes era el lugar para todos los géneros y hoy se ha vuelto a eso. Yo acabo de hacer “Los mosqueteros”, “Me duele una mujer” y dirijo “El debate”, ninguna es comedia. El Multitabarís es un reducto de teatro nacional, con “Made in Lanús”, “Cuando Frank conoció a Carlitos” y “El debate”, teatro con tres autores nacionales.

P.: ¿Cómo es la obra y cómo vienen los ensayos?

D.R.: Es como un concierto de bloopers, a un nivel de perfección, hay mucha precisión, mucho coreográfico y también actuación. Es difícil actuar mal, no es fácil, siempre que actúes bien.

D.B.: Ensayamos en el estudio de Manuel y ahora viene el momento más épico, nos encontramos con la escenografía que es un actor en sí mismo. Los técnicos están sumamente presentes, son parte, son pie de palabra, es complejo de hacer pero se lo aprenden y les divertirá ser parte de esa coreografía.

P.: ¿Qué diferencias pueden marcar con la versión anterior, “Como el culo”?

D.R.: En la temporada anterior invité a tres amigos al ensayo general, terminó la función y nos Nicolás Scarpino sentíamos que no era gracioso, que no iba a funcionar. Mis amigos me dijeron “está raro” así que desesperé. Y en el estreno la gente no paró de reírse, no lo podíamos creer, teníamos que parar por como la gente aplaudía, y después fue un suceso. Esa sensación extraña es parte de la cosa.

D.B.: La fui a ver y me encantó, cuando me dijeron de hacerla acepté inmediatamente, es muy divertido porque habla de contar algo y que no se pueda, como la vida misma. Querés hacer algo y pocas veces sale bien.

M.G.G.: Cuando la hicimos en Argentina sólo se había presentado en Londres y Nueva York así que propuse el título “Como el culo” porque no solemos adelantar en el título lo que pasa al final. La obra “El día del robo al banco” la bautizamos “Chorros , es decir, hicimos una síntesis porteña del tema. Esta fue un éxito y pasó por Madrid, México, muchas partes del mundo. Tuvo resonancia entonces apareció la posibilidad de volver a hacerla y decidimos estrenarla con el título original.

P.: Cuanto peor sale la obra, más disfruta el público, al revés que la lógica de ir a ver un espectáculo donde se espera que salga lo mejor posible.

D.R.: Todo espectador de teatro tiene la pulsión de ver a los intérpretes sufrir, hacer el camino del héroe, triunfar o no pero quiere ver el conflicto y ver ese juego. Acá es eso llevado al extremo, No hay algo oscuro del ser humano o situaciones catastróficas de lo social, es tan simple como actores que no pueden actuar, uno como espectador no tiene idea de hasta dónde puede salir mal una función.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias