Uruguay: un nuevo museo hermanará las formas americanas

Espectáculos

El edificio lleva la firma de Carlos Ott, que ganó fama mundial con la Ópera de la Bastilla, una obra en Dubái, y el aeropuerto de Punta del Este.

Punta del Este - Un nuevo museo pensado para albergar un período del arte de toda América se va a inaugurar a fines de 2020 cerca de las playas de Manantiales, en el predio de la Fundación Atchugarry. El edificio lleva la firma de Carlos Ott, un uruguayo radicado en Canadá que ganó fama en el mundo con la Ópera de la Bastilla, una obra en Dubái y el Aeropuerto Laguna del Sauce de Punta del Este. La maqueta lleva a evocar la forma de una inmensa ballena.

El Museo deberá dialogar con los pabellones de la Fundación y con su inmenso parque de esculturas. En la primera sala de exhibiciones y suspendidos desde el techo, tres mil cuadrados de acrílico transparente configuran una esfera color naranja de Le Parc que brilla como una joya y mide más de cuatro metros de diámetro. Silvana Neme, la mujer del escultor Pablo Atchugarry, mentor de la Fundación conocido por sus abstracciones realizadas con el mármol más inmaculado de Carrara, señala que la esfera, junto con una gran obra cinética del venezolano Jesús Soto, son dos adquisiciones recientes para el futuro Museo.

Las obras se suman a los dibujos y pinturas de Torres García, Figari y Rafael Barradas, entre las mejores piezas de la colección Atchugarry, rica en obras de los uruguayos Carmelo Arden Quin, José Pedro Costigliolo, Washington Barcala, Miguel Ángel Pareja; de los argentinos Luis Tomasello y César Paternosto, los brasileños Vik Muniz y Ernesto Neto, y los estadounidenses Frank Stella y Peter Halley, entre otros.

El recorrido permite descubrir notables afinidades estéticas de toda América que se remontan a la Escuela del Sur. Y si se analizan las figuras del informalismo, se advierte no sólo el estrecho parentesco entre uruguayos y argentinos sino además la influencia que ejercen los empastes de uruguayo de Raúl Pavlovsky en las expresiones del arte más actual, como el de Martín Peleneur. En el parque de esculturas se divisan las formas inconfundibles de Enio Iommi, Gyula Kosice y Alicia Penalba.

Por otra parte, el predominio de la abstracción, permite encontrar con mayor facilidad cierta hermandad estética distintiva de los artistas de América. Cerca de allí, en un galpón blanco y en medio del polvillo también blanco, el escultor talla el mármol. La escena es renacentista. Los diseños de unos cilindros con pliegues como los troncos de los viejos pinos, se elevan hacia el cielo. Luego, en medio del parque y junto al auditorio hay una pequeña muestra retrospectiva del escultor Atchugarry. En la sala de exhibición permanente las primeras obras muestran materiales como acero y el cemento, hasta que se produjo el encuentro con el mármol. En abierto contraste con estas obras, las últimas suman a la gracia de las formas discos superpuestos, el atractivo de la pintura roja o azul para automóviles aplicada sobre bronce con soplete.

La figuración aparece con el pintor Ignacio Iturria y una exposición donde sus personajes dialogan con los mármoles y esculturas. Desde que abandonó las galerías porteñas, Iturria ha evolucionado, si bien sus pinturas mantienen los colores tierra de los uruguayos, hoy aparece el drama de las grandes urbes. Silvana Neme cuenta que, si bien los políticos de todos los partidos apoyan los programas de la Fundación, los fondos para llevarlos adelante son privados. Y frente a la capilla, describe al escultor como un ‘personaje cósmico’.

El director de comunicación, Pablo Cohen, aclara que la Fundación tiene un proyecto de ayuda a los niños y a los artistas. El hermano de Pablo, Alejandro, fue ministro de Uruguay durante la crisis de 2002 y ambos poseen una marcada sensibilidad social. La Fundación solventa actividades artísticas, y la entrada es libre y gratuita. Se busca que, desde recitales hasta exposiciones, venga gente de todos los niveles socioeconómicos. Al fin de la visita Silvana Neme encuentra las palabras y el sentido que hoy posee un museo para la gente.

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