Es actriz. Hizo teatro, cine y televisión. Su costado sexy se volvió más discreto cuando nació su hija, "Eva". Actualmente es protagonista de "Relatos de una mujer" y de "La mujer justa". Victoria Onetto, quien posee una larga historia familiar vinculada a la participación política, dialogó con ámbito.com acerca de su militancia en el Frente Para la Victoria, las políticas públicas que faltan para combatir la violencia de género y del compromiso social de sus colegas.
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Periodista: ¿Cómo llega a este proyecto que pone en el escenario teatral a la violencia de género?
Victoria Onetto: Hace cuatro años que estoy trabajando con Cultura de la Provincia de Buenos Aires que promueve Daniel Scioli a través de Jorge Telerman. El año pasado tuve la oportunidad de conocer a Cristina Álvarez Rodríguez, presidenta del Consejo Provincial de las Mujeres, y nos convocan a cerrar el Foro contra la Trata de Personas. Yo me quedé muy conmovida por las cosas que sucedieron en este foro, con alegatos de mujeres que lo vivieron en carne propia. A partir de ahí me empecé a involucrar más en el tema. Y con el #NiUnaMenos empecé a entender la importancia del rol de los actores y distintas personalidades de la cultura, de poder comprometernos con este tema para ayudar a darle visibilidad y a sensibilizar a la población.
P.: Usted mencionaba la convocatoria del #NiUnaMenos, ¿cree que hubo un cambio en la sociedad frente a la violencia de género?
V.O.: En principio, me cuesta denominarlo violencia de género, porque es más el género masculino que ejerce la violencia contra el femenino. El 99,9% de los casos son hombres que, a partir de esta cultura patriarcal que está tan arraigada en esta sociedad y en el mundo, producen los hechos de violencia contra las mujeres y contra los niños. El #NiUnaMenos fue un estallido de la sociedad pidiendo a gritos que se instaure este tema como agenda en el próximo Gobierno; y yo tengo la esperanza que el próximo presidente, que para mí va a ser Scioli, tendrá dentro de su agenda federal instaurar esta problemática para lograr una transformación. Y esto, de la única forma que lo vamos a poder hacer es a través de hechos culturales y de la educación.
P.: Respecto a las políticas públicas relativas a la violencia de género, ¿cree que son correctas? ¿Qué es lo que falta?
V.O.: Falta lograr la federalización de la línea 137. Se logró la ley 26845, que es la normativa para erradicar la violencia contra mujeres, niñas y niños, pero el 137, que es el número para que las víctimas puedan llamar para que acuda una patrulla y pueda ayudar concretamente funciona solamente en Capital, en Posadas y en alguna otra localidad. Y después, que este tema esté en la agenda del Gobierno nacional; que con el compromiso de Scioli de crear el Ministerio de Derechos Humanos haya una Secretaría de Derechos de la Mujer que se ocupe de esto para promover actividades dentro de lo cultural y lo educativo para transformar esta problemática tan dolorosa. Esto también es inseguridad, no es la inseguridad de cuando te roban en la calle sino una mucho más tremenda, dentro de la propia casa. Esto deja de ser algo social, es algo político, donde el Estado tiene que intervenir.
P.: ¿Puede el actor, dentro de su trabajo, estar ajeno a la realidad social que le toca vivir?
V.O.: Los actores tenemos que vivir de nuestro laburo. Yo tengo la suerte, desde que nació mi hija hace ocho años, de elegir mis trabajos. Pero un actor puede elegir un trabajo a partir de un bien privado, de ganar plata, de hacer un texto en función del bien común con respecto a un tema. No tengo prejuicios, si el día de mañana tengo que hacer una obra solamente para ganar dinero, porque tengo esa necesidad, la tendré que hacer. En este momento, mi elección como actriz y como ciudadana es, a partir de un hecho cultural, transmitir mensajes a la sociedad que nos movilicen y nos hagan pensar.
P.: ¿Le molesta que la definan como una "actriz militante"?
V.O.: Para nada. En realidad, es la primera vez que lo escucho. Muchas veces me definen como una "actriz sexy". Así que, si empiezan a decirme militante estaría feliz.
P.: ¿Observó algún cambio luego de su apoyo al Frente para la Victoria?
V.O.: Yo lo llevo en la sangre, es un momento tan apasionante el que estamos viviendo que cada vez estoy más involucrada, siempre a través de hechos culturales. Honra mi historia, honra la vida y la muerte de mi padre (N. de la R: su padre, militante peronista, fue asesinado en 1971, cuando la madre de Victoria estaba embarazada de cinco meses). Comprometerme con la política es un poco saldar una deuda con mi padre. Además, me conmueven las cosas que están pasando y las cosas que están pasando con este Gobierno. Me parece que está bueno que los actores nos involucremos políticamente, a través de hechos culturales, siempre.
P.: Usted mencionó que la definen como una "actriz sexy", ¿existen prejuicios acerca de la belleza de una actriz y su capacidad o talento?
V.O.: Yo soy conciente de la imagen que represento, o que el otro tiene de mí. Hice Playboy, Bailando por un sueño, muchos trabajos que tienen que ver con la sensualidad. Ahora estoy hablando de violencia de género y no por eso me voy a poner una sotana. Me parece que es potente cuando el otro me ve hablando de esto porque se genera una fricción que suma.
P.: Y a la hora de ofrecerle trabajos, ¿la imagen de chica sexy la deja fuera de algún papel que usted quisiera interpretar?
V.O.: Si me baso en la realidad, la verdad es que no. Hace ocho años que estoy haciendo laburos que me encantan. Hace cuatro años que estoy trabajando con Graciela Duffau y Arturo Bonín en "La mujer justa", con un texto prestigioso. Para mí eso sería un problema del otro, yo no me hago cargo para nada.
Victoria Onetto se presenta en: "Relatos de una mujer", el 30 de julio a las 19 en el Museo Evita. "La mujer justa", del 14 al 17 de agosto en Córdoba y el 7 y el 28 de agosto en el Centro Cultural Kirchner.
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