13 de diciembre 2022 - 00:00

Estupor mundial: Irán ejecutó a otro detenido por las protestas (advierten que habrá varios más)

El joven de 23 años fue condenado por haber matado a dos paramilitares y herido a otros cuatro, pero fue apremiado para que confesara en un juicio sumarísimo. Habría imágenes que desmienten la versión oficial.

TERROR. La imagen de la ejecución pública del joven Majidreza Rahnavard en una calle de Mashad fue publicada por la agencia oficial del propio Poder Judicial iraní.
TERROR. La imagen de la ejecución pública del joven Majidreza Rahnavard en una calle de Mashad fue publicada por la agencia oficial del propio Poder Judicial iraní.

París - Irán ejecutó ayer públicamente a un segundo condenado por su participación en las protestas que sacuden el país desde septiembre y desató una ola de indignación internacional.

Majidreza Rahnavard fue condenado a muerte por un tribunal de la ciudad de Mashad (noreste) por supuestamente haber matado a dos miembros de las fuerzas paramilitares Basij y herido a cuatro personas. Fue ahorcado en público y no dentro de la prisión, informó Mizan Online, la agencia de información del Poder Judicial.

Se trató de la segunda ejecución relacionada con las protestas, tras el ahorcamiento el último jueves de Mohsen Shekari, un joven de 23 años condenado por haber atacado y herido a un paramilitar. 

Mizan Online publicó imágenes de la ejecución de Rahnavard, registradas probablemente en la madrugada, en las que se ve a un hombre con las manos atadas a la espalda colgando de una cuerda atada a una grúa. 

Las imágenes, divulgadas por el propio Poder Judicial, muestran que muchos agentes se cubrieron el rostro durante la ejecución, realizada en plena calle, y que el área fue cerrada con bloques de hormigón.

Varias oenegés advirtieron que varios iraníes condenados a muerte podían ser ejecutados de forma inminente, entre ellos Mahan Sadrat y Sahand Nourmohammadzadeh.

El Poder Judicial iraní dijo haber dictado hasta ahora once condenas a muerte en relación con las protestas, calificadas por las autoridades de “disturbios”. Sin embargo, los activistas afirman que una docena más de personas se enfrentan a cargos que conllevan la pena capital. 

“Sin debido proceso. Juicios ficticios. Así es como quieren detener las protestas en todo el país”, dijo Omid Memarian, analista sobre Irán de la organización Democracy for the Arab World Now (DAWIN).

Rahnavard fue detenido el 19 de noviembre cuando intentaba huir del país, según Mizan. Según datos no verificados tenía 23 años.

Según informaciones publicadas antes de su ejecución, Rahnavard era un joven aficionado al “fitness” y luchador amateur.

“La ejecución pública de un joven manifestante, 23 días después de su detención, es otro grave crimen cometido por los gobernantes de la República Islámica y una escalada significativa en el nivel de violencia contra los manifestantes”, declaró Mahmood Amiry-Moghaddam, director de la oenegé Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega.

“Majidreza Rahnavard fue condenado a muerte sobre la base de una confesión coaccionada, tras un proceso manifiestamente injusto y un juicio espectáculo”, añadió.

Exhibición

La ejecución de ayer fue la primera en público en el contexto de las protestas desencadenadas por la muerte el 16 de septiembre de Mahsa Amini, una joven kurda iraní de 22 años que murió –presuntamente por malos tratos– tras ser detenida por la Policía de la Moral por no haber llevado correctamente el velo obligatorio.

Desde su fundación en 1979, la República Islámica de Irán se ha visto sacudida por varias olas de protesta, pero esta crisis no tiene precedentes por su duración, por el hecho de que ocurre en varias provincias, implica a diferentes grupos étnicos y clases sociales e incluye llamamientos directos al fin del régimen teocrático. 

El medio en línea “1500tasvir” declaró que la familia no fue informada de la ejecución hasta después de que fue llevada a cabo. 

Según la información, su familia recibió una llamada telefónica a las 7 de la mañana en la que alguien dijo: “Vayan al cementerio de la Sección 66 para encontrar a tu hijo enterrado”.

La web publicó imágenes de un último encuentro con su madre, que se fue sin saber que su hijo estaba a punto de ser ahorcado.

Reacciones

La semana pasada, Estados Unidos, varios países de la Unión Europea (UE) y el Reino Unido condenaron la ejecución de Shekari, el primero de la lista.

En tanto, la UE tenía previsto adoptar una nueva serie de sanciones, “muy, muy severas”, en términos del jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Teherán se adelantó a estas medidas punitivas europeas imponiendo a su vez sanciones contra altos responsables británicos y alemanes. 

“Estas ejecuciones públicas son un intento descarado de intimidar a la gente”, dijo la ministra alemana de Relaciones Exteriores, Annalena Baerbock. Y “no pueden ser una respuesta” a las protestas, abundó la diplomacia francesa.

La oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU dijo estar “en shock” tras conocer esta nueva ejecución, efectuada “solo tres semanas después de su arresto”.

Antes del anuncio de la segunda ejecución, el director iraní Asghar Farhadi, un ganador de un Oscar, pidió en Instagram a las autoridades que pongan fin a estas muertes. “Matar y ejecutar a jóvenes sin defensa y a oprimidos solo les traerá más ira y más odio”, advirtió.

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