Será una jornada marcada por decisiones trascendentales. Este viernes por fin se dará a conocer el nuevo rumbo de la política monetaria y cambiaria que Argentina pactó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco del programa de Facilidades Extendidas. El nuevo trato, que habilita un crédito por u$s20.000 millones, se perfila como el pilar para acelerar el levantamiento del cepo cambiario y ajustar el régimen monetario, en un contexto de creciente volatilidad por la guerra comercial y de expectativas devaluatorias expuestas en el comportamiento del dólar futuro.
Dólar en la mira y fuerte cobertura: qué espera la city tras el acuerdo con el FMI
La revelación de los nuevos lineamientos monetarios y cambiarios se configura como un momento crucial para la economía argentina. Qué pasará con el "dólar blend", el "crawling peg", el cepo y la intervención.
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En la víspera de la aprobación del acuerdo con el FMI, voló el dólar futuro.
Fuentes oficiales indicaron a Ámbito que, si bien la comunicación formal aún está pendiente, el nuevo esquema contemplará importantes modificaciones en la estructura del tipo de cambio. Entre las medidas más debatidas se encuentra la eliminación del polémico "dólar blend" –siempre cuestionado por los analistas del fondo por su carácter fragmentado– y la posibilidad de adoptar un sistema de bandas con un mecanismo de flotación controlada. Este ajuste busca equilibrar los intereses de exportadores, que hoy perciben un 5% adicional por el canal del dólar financiero, y la necesidad imperiosa de permitir que el Banco Central acumule reservas suficientes.
El dólar futuro anticipa una devaluación
La expectativa de estos cambios se suma a la presión ejercida por el mercado financiero, que ya se evidencia en el comportamiento del dólar futuro. Durante la jornada de ayer, este instrumento, que funciona como mecanismo de cobertura contra devaluación, registró un alza cercana al 6% para fines de mes, ubicándose en $1.190, lo que representaría un incremento del 10% frente a los $1.077,50 del dólar mayorista.
El nuevo acuerdo con el FMI no solo implica la inyección de recursos, con un desembolso potencial de hasta el 60% del préstamo total (de acuerdo a las expectativas del Gobierno), sino que también conlleva condiciones que exigen una transformación estructural. Las autoridades deberán adoptar medidas que, además de facilitar la flexibilización del cepo, permitan mejorar la capacidad del Banco Central para generar reservas en un escenario donde, a pesar del sólido superávit comercial, las reservas netas se mantienen en torno a u$s5.000 millones.
Iván Vizental, líder de estrategia de Quinto Inversiones, analiza en diálogo con Ámbito, que tras conocerse que la Argentina llegó a un acuerdo técnico con el FMI "se disparó la demanda de cobertura cambiaria". El estratega explica que los inversores especulan con una posible revisión del 'crawling peg' al 1% mensual y del esquema del "dólar blend", lo que se refleja en la suba del precio de los futuros de dólar y la mayor demanda de instrumentos "dólar linked y la presión sobre el mercado oficial".
Y es que aunque el Gobierno desmintió cambios, la falta de señales claras del FMI alimenta estas expectativas, asegura Vizental. "La cobertura se manifiesta también en un salto en la tasa implícita de los futuros (de 24,5% a 85% TNA) y en el rendimiento negativo de los bonos dólar linked", indica.
Pese a esto, Vizental desliza que la cobertura no es aún generalizada: "El Tesoro logró renovar toda su deuda en pesos y no se observa una salida marcada del crédito en dólares. En paralelo, subieron las tasas reales e inflación esperada (de 1,7% a 2,7% mensual para 2025), que afectó en particular a la curva de Lecap".
El analista concluye que el acuerdo con el FMI podría reducir la incertidumbre, pero urge a que se definan pronto las reglas del nuevo esquema cambiario para evitar más especulaciones que dañen los activos financieros y las reservas.
Leonardo Anzalone, director de Centro de Estudios Políticos y Económicos (Cepec), explica en charla con este medio que, lo que exponen los futuros del dólar es una expectativa creciente de corrección cambiaria "en el cortísimo plazo", consistente con lo que se podría anunciar este viernes. "El salto en las tasas implícitas de los contratos de abril y mayo —con niveles arriba del 100% TNA— refleja que el mercado descuenta una devaluación del orden del 14% en los próximos 30 o 40 días. No es casual: coincide con la expectativa de un nuevo entendimiento con el FMI".
Anzalone aplaude que el Gobierno se plante en su postura de que no va a devaluar: "Hace bien en sostener ese discurso, pero el mercado ya no le cree". Y es que las reservas siguen en niveles muy bajos, el "crawling peg" corre por detrás de la inflación, que va en aumento, y la presión sobre los dólares financieros se intensifica. "En este contexto, es natural que los agentes busquen cobertura. Y los futuros hacen de termómetro ante esa tensión", asegura el director de CEPEC.
¿Se levanta el cepo?
En declaraciones a este medio, Gustavo Quintana, de PR Operadores de Cambio, considera que en lo inmediato no habrá modificaciones. Sostiene que, "según lo anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, para levantar el cepo se tienen que dar ciertas condiciones" que impiden que puedan hacerlo en el corto plazo.
Quintana reconoce que muchos especulan con que el anuncio de este viernes vendrá seguido de cambios en la estructura del mercado cambiario, cosa que para él no es posible en el corto plazo. "Eliminación del "dólar blend" significaría un ajuste del tipo de cambio para compensar la caída del precio de los exportadores. ¿Flotación entre bandas? Es todo especulación sin bases ciertas hasta ahora. Hay que esperar", indica.
Anzalone, en tanto, descarta "una devaluación abrupta, pero sí un cambio en el esquema actual". Así como viene, la situación no le sirve a nadie, la inflación aumenta, no se juntan reservas y la producción cae, dice el economista. "El FMI podría no pedir un salto discreto, pero sí un 'crawling peg' más acelerado o incluso una banda de flotación. El punto es que el tipo de cambio oficial no se puede seguir atrasado sin consecuencias", asegura.
Así, Anzalone explica el movimiento en el Matba Rofex: "No es tanto una apuesta, sino una cobertura frente a un escenario donde el Gobierno, más temprano que tarde, va a tener que corregir".
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