Esta semana, el Gobierno relanzó el dólar soja con un precio de $230 por divisa y este nuevo Programa de Incentivo a las Exportaciones (PIE) va a permitir al Banco Central (BCRA) acumular reservas: le aportará al Gobierno más de u$s3.000 millones, según la expectativa. De hecho, en las primeras tres jornadas de vigencia, logró comprar casi u$s340 millones. Los antecedentes indican que podría tener buenos resultados dado que el primer dólar soja fue exitoso, pero en un contexto de subas de tasas en pesos, muchos aprovecharon para hacer carry trade con rendimientos mensuales del orden del 7% y ahora podría darse nuevamente esa tendencia.
“Con el primer dólar soja, el Banco Central (BCRA) consiguió un nivel récord de liquidaciones de divisas por parte de los productores y eso contribuyó a reforzar las reservas, generando una temporaria estabilidad cambiaria”, señala el experto en la industria financiera Marcelo Bastante a Ámbito. Así, no descarta que lo mismo pueda suceder en esta reedición.
Sin embargo, advierte que el contexto esta vez es un poco diferente, pues las expectativas de liquidación de actualmente son menores a las de la anterior (recordemos que en la edición anterior fueron de más de u$s8.000 millones), por lo cual, “teniendo en cuenta que el dólar soja 2 finaliza el 30 de diciembre, habrá que hacer las cuentas para evaluar si el Gobierno no va a necesitar recurrir a alguna otra solución antes de que comience la liquidación de la cosecha gruesa” (que inicia a fines de marzo).
No obstante, con este escenario, el analista espera que continúen firmes las liquidaciones, tal como se viene viendo en los primeros días de puesta en marcha del programa, sobre todo, porque las condiciones para los productores son muy atractivas. “El tema es qué harán los productores con el producido en pesos, si lo invierten en esa moneda o si se refugian en un instrumento como los bonos duales o un instrumento dólar linked”, anticipa el Bastante.
Recordemos que las empresas agrícolas no pueden hacer MEP. Esto es producto de una decisión del BCRA que data del 19 de septiembre pasado, ya con el dólar soja 1 en marcha. En ese momento, los productores que vendieron la cosecha en pesos se beneficiaron con una cotización del dólar superior a la oficial hasta el 30 de septiembre. El campo empezó a liquidar fuertemente, pero los pesos que recibía por esas liquidaciones iban a los tipos de cambio alternativos y empezaron a hacer subir las cotizaciones.
Pese a dólar controlado, persisten las dudas por stock de deuda del BCRA
El BCRA acumuló dólares con la primera edición del tipo de cambio diferenciado para los sojeros.
Ante esa situación, el Banco Central dispuso, a través de la Comunicación "A" 7609 que los clientes empresas de entidades financieras residentes en el país dedicados a la actividad agrícola que se beneficiaran del programa no podrían acceder al mercado de cambios para realizar compras de moneda extranjera, ni siquiera por operaciones con derivados (que permiten obtener una ganancia sin riesgo, aprovechando alguna oportunidad de diferencia de precio).
En los últimos meses, la combinación entre un dólar estable y tasas de interés que empardan la inflación mensual despertó el carry-trade. No obstante, algunas voces en el mercado plantean la posibilidad de que esa etapa esté llegando a su fin. Entonces, ¿vuelve o no el carry-trade?
También con el precedente de la primera edición en mente, el economista Adrián Yarde Buller anticipa que, si se cumple el objetivo del dólar soja II, “servirá para aliviar los temores alrededor de un salto devaluatorio”. Pero, tal como se viene viendo en el mercado, advierte que redundará en una mayor tendencia a hacer carry trade y tiene como contracara un incremento en la emisión monetaria, dos elementos que probablemente generarán algo de presión sobre el tipo de cambio implícito en los activos financieros.
Carry 2: ¿cómo será la ruta de los pesos del nuevo dólar soja?
En este sentido, desde el equipo de Research de Bull Market Brokers, alertan que “el carry 2 (es decir, el carry trade que se dará a partir de la reedición del dólar soja) tiene un problema bastante serio, y es que gran parte de los pesos están hoy en plazos fijos y el riesgo de una ‘puerta 12’ es alto”. Así, advierten sobre la posibilidad de una salida masiva de los pesos del plazo fijo hacia otros activos para obtener una mejor rentabilidad.
Según los analistas de esa casa de bolsa, un gran problema que se presentaría ante un fenómeno de ese tipo es que las empresas agrícolas no pueden hacer dólar MEP, comprar Cedears u ONs con dólar cable. Eso podría implicar que, si todas terminan saliendo a la vez de los plazos fijos y Fondos Comunes de Inversión (FCI) money market podrían elegir ir “hacia la estrella de hoy del mercado, que son los bonos globales”. Estos instrumentos tienen una paridad del 25% y pagan en enero dólares con cupones corrientes de dos dígitos, lo que los hace muy atractivos.
Por su parte, Mauro Cognetta, socio y director de Focus Investments, considera que la decisión de hacer o no carry-trade va a estar muy ligada al perfil del inversor. “Alguien arriesgado debe tener en cuenta que el dólar libre puede dar un salto fuerte en cualquier momento. Si bien las tasas son tentadoras, la inflación está cerca de los rendimientos nominales, por lo que podría existir el riesgo de que se vuelvas negativas en términos reales”, observa.
En tanto, para un inversor más conservador, señala que la decisión más lógica sería dolarizar carteras. Y es que considera que, a pesar de que hubo un avance en los dólares libres, si uno los mira con la perspectiva de mediano o largo plazo, el precio está rezagado aún respecto de la inflación. En consecuencia, y teniendo en cuenta que el nuevo dólar soja, va a generar una mayor presencia de pesos en la plaza, no descarta que haya un alza de los tipos de cambio alternativos, sobre todo teniendo en cuenta que el mercado se puede tensionar por la dificultad para colocar deuda que viene teniendo el Tesoro.
Desde el equipo de Research de Bull Market Brokers, en tanto, prevén que "seguramente, el carry trade vinculado a la soja sucederá tras el relanzamiento del dólar diferenciado para el sector y esperan que vaya “contra Leliqs y bonos del Tesoro nacional, obteniendo así financiamiento indirecto para Massa en diciembre”, pero indican que en esa jugada asumirán un riesgo alto, por lo que es probable que, hacia marzo, se dé una dirección distinta a esos capitales.
“El mundo de la deuda soberana se termina en abril-mayo, a partir de ese momento todos buscarán dolarizarse. Con el stock de pesos que hoy hay en plazo fijo un efecto avalancha es factible y hoy es nuestro mayor miedo”, alertan.
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Los pesos que cobrarán los productores provenientes del dólar soja irían hacia el carry trade
Gentileza: Lancetalent
Un changüí en diciembre tras el lanzamiento del nuevo dólar soja
En resumen, el mercado no descarta que el nuevo dólar soja aliente el carry-trade por parte de los inversores. Sin embargo, Juan José Vázquez, jefe de Research de Cohen Aliados Financieros menciona que un elemento estacional podría ayudar a aminorar esta tendencia inicialmente.
“En diciembre hay una demanda estacional de pesos que puede ayudar a contrarrestar el carry trade”, señala. Pero apunta, por otro lado, que, eventualmente, toda emisión de pesos puede generar demanda de dólares, incluso aunque muchos de los actores que liquiden no vayan a los dólares financieros por cuestiones normativas.
Así, tal como prevé Yarde Buller, “en el muy corto plazo, es probable que la presión sobre el dólar del carry trade producto del programa para los sojeros no se vea de forma tan clara porque en diciembre siempre ayuda el aumento estacional de la demanda de dinero”, pero no descarta que esa mayor emisión por las compras de dólares del BCRA termine eventualmente reflejándose sobre los tipos de cambio financieros.
Sin embargo, Vázquez plantea que, si el BCRA les da acceso al mercado oficial de cambios a los sojeros que liquiden en el marco del programa, ayudará a disipar demanda de los dólares MEP y CCL.
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