El precio del petróleo vuelve a dispararse este miércoles en medio de la creciente tensión en Medio Oriente. La continuidad de los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, el bloqueo del estrecho de Ormuz y la amenaza de interrupciones en el Mar Rojo impulsan una nueva escalada del crudo, mientras los inversores reducen su exposición al riesgo. En ese contexto, los futuros de Wall Street operan con caídas.
El barril de Brent, referencia para Europa, sube 3,7% y cotiza en torno a los u$s94,35, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanza 3,4% hasta los u$s87,4 por barril. Los futuros de Wall Street operan con signo bajista en la previa a la apertura de los mercados.
El mercado energético continúa incorporando una mayor prima de riesgo geopolítico luego de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmara una nueva ofensiva sobre objetivos militares iraníes, en la undécima noche consecutiva de bombardeos. Según Washington, los ataques apuntaron contra centros operativos, depósitos de drones e infraestructura logística con el objetivo de reducir la capacidad de Irán para amenazar el tránsito comercial en el estrecho de Ormuz.
La situación también se agravó en el mar Rojo. El bloqueo marítimo anunciado por los hutíes sobre Arabia Saudita elevó la incertidumbre sobre una de las principales rutas comerciales del mundo.
"El bloqueo marítimo anunciado por los hutíes contra Arabia Saudita mantiene nerviosos a los transportistas, y varios petroleros han optado por evitar el estrecho de Bab el-Mandeb. Esto obligaría a los petroleros a entrar y salir del mar Rojo a través del canal de Suez, lo que incrementaría significativamente el tiempo y el costo de sus viajes a Asia", señalaron desde ING Economics.
Donald Trump hizo una declaración que elevó la tensión
A este escenario se sumaron nuevas declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien descartó una negociación inmediata con Teherán y advirtió que responderá si los hutíes avanzan sobre el transporte marítimo en la región.
En la misma línea, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó a Irán de incumplir los compromisos asumidos respecto del estrecho de Ormuz y cuestionó la voluntad negociadora del régimen. "El problema que tenemos ahora es que no se toman en serio las conversaciones. Si van en serio, nosotros hablamos en serio. Si no lo están, haremos lo necesario para proteger nuestros intereses y también los intereses de nuestros aliados", afirmó.
La situación también se agravó en el mar Rojo.
Riesgos sobre la oferta mundial
Las preocupaciones por el suministro no se limitan a Oriente Medio. En paralelo, la terminal rusa Caspian Pipeline Consortium (CPC) dejó de recibir petróleo proveniente de Kazajistán luego de nuevos ataques sobre buques cisterna en el mar Negro.
Desde ING Economics advirtieron que, de prolongarse esta situación, Kazajistán podría verse obligado a reducir su producción de crudo. Solo durante junio, esa terminal movilizó alrededor de 1,7 millones de barriles diarios, por lo que cualquier interrupción prolongada podría generar nuevas presiones sobre el mercado internacional.
Con este escenario, el petróleo continúa siendo uno de los principales focos de atención para los mercados financieros, que monitorean si el conflicto deriva en interrupciones más severas sobre las principales rutas energéticas del mundo. Mientras tanto, el repunte del crudo vuelve a instalar preocupaciones sobre la inflación global y el impacto que podría tener sobre la política monetaria de los principales bancos centrales.