Elon Musk prepara una nueva ofensiva empresarial con un objetivo ambicioso: convertir a SpaceX en uno de los principales operadores de telecomunicaciones de Estados Unidos. A través de Starlink Mobile, la compañía busca competir directamente con AT&T, Verizon y T-Mobile, tres gigantes que dominan el mercado estadounidense de telefonía móvil.
Para lograrlo, Musk pretende combinar la infraestructura satelital de Starlink con una red terrestre de tecnología 5G, un proyecto que podría requerir inversiones de hasta u$s100.000 millones, según estimaciones del banco de inversión alemán Berenberg.
La estrategia comenzó a tomar forma con una serie de operaciones vinculadas a la adquisición de espectro radioeléctrico, negociaciones para acceder a miles de emplazamientos de antenas y un reciente acuerdo tecnológico con Qualcomm.
Este último movimiento, anunciado el 4 de noviembre, contempla el suministro de equipos y software para desarrollar la infraestructura terrestre de Starlink Mobile. El despliegue está previsto para comenzar en 2027 y abarcará decenas de miles de estaciones celulares durante los próximos años.
, Musk pretende combinar la infraestructura satelital de Starlink con una red terrestre de tecnología 5G
El plan de Musk para convertir a Starlink en un operador móvil
Hasta ahora, una de las principales ventajas competitivas de Starlink ha sido su capacidad para ofrecer conexión a Internet en regiones rurales y lugares donde las redes tradicionales tienen dificultades para llegar.
Sin embargo, Musk pretende ampliar ese modelo de negocios y avanzar hacia un servicio de telefonía móvil capaz de competir en todo el territorio estadounidense. El principal desafío es que la tecnología de conexión directa entre satélites y dispositivos móviles, conocida como Direct-to-Device (D2D), presenta limitaciones importantes en las ciudades.
Según un análisis de Berenberg, basado en una conversación con el especialista en telecomunicaciones William Webb, la cobertura satelital puede ofrecer servicios de voz y datos limitados en zonas remotas, pero pierde capacidad en los centros urbanos debido a las restricciones del espectro radioeléctrico, la cobertura en interiores y las características de las señales. Por ese motivo, SpaceX necesitaría construir una infraestructura terrestre similar a la de los operadores tradicionales para ofrecer un servicio competitivo a escala nacional.
Una de las alternativas evaluadas consiste en desplegar pequeñas estaciones celulares, conocidas como small cells, en fachadas, postes de iluminación y otros espacios urbanos.
El acuerdo con Qualcomm y la posibilidad de instalar 80.000 antenas
Uno de los pasos más concretos del proyecto es la alianza entre SpaceX y Qualcomm, que permitirá desarrollar una red terrestre 5G para Starlink Mobile. El acuerdo contempla la utilización de plataformas Dragonwing, equipos de radio, unidades de procesamiento y software especializado. La infraestructura incorporará tecnología Massive MIMO, con 64 canales de transmisión y 64 de recepción, diseñada para aumentar la capacidad de las estaciones y mejorar el aprovechamiento del espectro disponible.
Según Qualcomm, el despliegue comenzará en 2027 y comprenderá decenas de miles de emplazamientos celulares en Estados Unidos. La compañía no informó los términos financieros del contrato. En paralelo, SpaceX mantiene conversaciones para acceder a una extensa red de infraestructura terrestre.
De acuerdo con información publicada por Bloomberg, la compañía estaría negociando con operadores de torres de telecomunicaciones, entre ellos Crown Castle, para asegurarse el acceso a al menos 80.000 emplazamientos celulares distribuidos por Estados Unidos. Las negociaciones todavía no representan un acuerdo definitivo. De concretarse, este movimiento permitiría acelerar la construcción de una red capaz de complementar la cobertura satelital y competir con los principales operadores del país.
Una inversión de hasta u$s100.000 millones para competir con los gigantes del sector
El costo del proyecto constituye uno de los mayores interrogantes para los analistas. Según las estimaciones recogidas por Berenberg, la construcción de una red terrestre de alcance nacional podría demandar alrededor de US$50.000 millones.
Sin embargo, esa cifra contempla principalmente el despliegue de infraestructura. Para competir con AT&T, Verizon y T-Mobile, SpaceX también necesitaría ampliar considerablemente su disponibilidad de espectro radioeléctrico.
Los grandes operadores estadounidenses cuentan con cantidades significativas de frecuencias para ofrecer servicios móviles. En consecuencia, Starlink podría necesitar adquirir más de 250 MHz adicionales o compensar esa limitación mediante una mayor densidad de estaciones base.
Si la empresa buscara alcanzar una disponibilidad de espectro comparable a la de sus competidores, de entre 320 y 380 MHz, la inversión total podría elevarse hasta los u$s100.000 millones, según el escenario analizado por Berenberg. Otras estimaciones son incluso más elevadas. William Webb calculó que SpaceX podría necesitar entre u$s120.000 millones y u$s130.000 millones adicionales para competir con los operadores establecidos, principalmente por el costo de adquirir nuevas frecuencias.
A estas inversiones también deberían sumarse los gastos de mantenimiento, funcionamiento de la red y desarrollo de una estructura comercial para captar clientes.
Musk evalúa comprar Boost Mobile y sumar 7,5 millones de clientes
La expansión de SpaceX hacia la telefonía móvil no dependería exclusivamente de la construcción de infraestructura. Según publicó The Washington Post, la compañía también estaría interesada en adquirir Boost Mobile, actualmente controlada por EchoStar.
La operación permitiría a Starlink incorporar una marca con presencia en el mercado estadounidense, una base aproximada de 7,5 millones de clientes y una estructura comercial ya desarrollada.
Este movimiento podría acelerar significativamente su ingreso al negocio de la telefonía móvil, evitando parte de los costos y del tiempo necesarios para construir una cartera de usuarios desde cero.
Sin embargo, las conversaciones todavía se encuentran en una etapa preliminar. Además, Boost utiliza infraestructura de otros operadores, por lo que una eventual integración con Starlink podría requerir acuerdos adicionales. La posible adquisición se suma a los acuerdos de SpaceX para incorporar licencias de espectro radioeléctrico, una pieza fundamental para ofrecer servicios de telefonía e Internet móvil.