Elon Musk fue uno de los grandes derrotados de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. El multimillonario destinó casi u$s500 millones a respaldar candidatos republicanos, pero sus apuestas electorales no dieron resultado: los demócratas consiguieron la mayoría en el Congreso y lograron una victoria en Texas, estado clave para los planes del magnate tecnológico.
El revés de Elon Musk en las elecciones de EEUU: perdió millones y sus planes de expansión en Texas están en riesgo
El dueño de Tesla y SpaceX destinó cerca de u$s500 millones a candidatos republicanos, pero sufrió derrotas clave en Texas. El avance demócrata también podría complicar sus planes de expansión de centros de datos e inteligencia artificial.
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Archivo. Musk, uno de los grandes derrotados en las elecciones de EEUU.
El resultado representó un revés para el empresario, estrecho aliado de Donald Trump, a quien respaldó durante la campaña presidencial. Musk había intervenido activamente en las elecciones del martes y hasta el último momento instó a sus seguidores en X a votar por los republicanos.
Uno de los golpes más duros para el dueño de SpaceX, Tesla y X se dio en el estado de Texas, históricamente dominado por los republicanos. Ken Paxton perdió frente al demócrata James Talarico en la disputa por un escaño en el Senado estadounidense. En detalle, Musk había desembolsado más de u$s220 millones para apoyar al exfiscal general del estado, cuya trayectoria estuvo marcada por distintos escándalos.
"Acabamos de demostrar que todo el dinero del mundo no es rival para el pueblo de Texas", celebró Talarico el pasado martes luego de que se conocieran los resultados de los comicios.
La derrota también alcanzó al gobernador republicano Greg Abbott, quien perdió frente a la demócrata Gina Hinojosa. A nivel estatal, además, los demócratas consiguieron el control de la Cámara de Representantes de Texas por primera vez en 24 años.
El revés electoral abre un escenario más complejo para Musk. Además de la relación tensa que mantiene con los nuevos dirigentes texanos, sus empresas podrían quedar expuestas a mayores controles políticos y enfrentar obstáculos para desarrollar sus proyectos de infraestructura vinculados con la inteligencia artificial.
Texas y el futuro de los centros de datos
El avance demócrata en Texas podría afectar uno de los principales mercados para la expansión de los centros de datos en Estados Unidos. El estado es el de mayor crecimiento en este sector y concentra algunos de los proyectos más ambiciosos de las grandes tecnológicas.
Durante la campaña, tanto Talarico como Hinojosa cuestionaron el desarrollo de estas instalaciones y plantearon la necesidad de establecer mayores restricciones. La gobernadora electa, que en 2023 había respaldado exenciones fiscales para impulsar la construcción y el empleo, comenzó a reclamar una moratoria total sobre los nuevos proyectos.
La discusión ya había ganado espacio antes de las elecciones. En septiembre, Abbott ordenó a un organismo regulador estatal suspender los permisos para centros de datos. La decisión generó preocupación entre los desarrolladores, que temían demoras en las iniciativas existentes y la paralización de nuevos emprendimientos.
En una conferencia del sector realizada el martes en Ashburn, Virginia, los panelistas señalaron que Texas había sido durante años uno de los lugares más sencillos para construir este tipo de instalaciones, hasta el cambio de posición de Abbott. Los promotores inmobiliarios también denunciaron que la oficina del gobernador había dejado de responder sus correos electrónicos, según consignó Reuters.
Hinojosa, por su parte, fue más allá de las restricciones impulsadas por el mandatario saliente. La dirigente pidió frenar de inmediato los nuevos proyectos hasta que los legisladores refuercen las protecciones para las comunidades locales y reclamó eliminar las exenciones impositivas.
La escala de las inversiones en marcha permite dimensionar el impacto potencial de esas medidas. El centro de datos Stargate Frontier, en el condado de Shackelford, tendrá una capacidad prevista de 1.820 megavatios, cercana a la del Colossus 2 de SpaceX en Tennessee. Por su parte, Nexus Hubbard, destinado principalmente a Anthropic, proyecta alcanzar los 6.400 megavatios y se ubica entre los mayores desarrollos en construcción en Estados Unidos.
La posibilidad de que se dispongan nuevas demoras o moratorias se suma a otras dificultades para financiar la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial. Los bancos y prestamistas se muestran más exigentes con los proyectos que respaldan, en un contexto en el que los costos de construcción y operación generan creciente preocupación entre los inversores.
Los desafíos de Musk en Texas
El empresario también deberá recomponer su relación con Hinojosa, quien durante su campaña presentó una demanda para acceder a correos electrónicos intercambiados entre Musk y Abbott. La dirigente acusó al exgobernador de favorecer al multimillonario mediante acuerdos beneficiosos para sus empresas.
La posible expansión de SpaceX en Boca Chica también podría generar nuevos conflictos. Hinojosa se opuso a la eventual venta de un parque estatal costero a la compañía, después de que se conociera que funcionarios de Texas habían discutido esa posibilidad.
"Que quede claro: Texas no está en venta", declaró la gobernadora electa el mes pasado.
Musk, por su parte, pareció restarle importancia a los obstáculos que podrían surgir para sus planes de infraestructura. "Los centros de datos en el espacio parecen bastante atractivos ahora mismo", publicó en X, en alusión al proyecto de SpaceX para instalar estas instalaciones en órbita, pese a los desafíos que implican la refrigeración y las reparaciones.
Actualmente, el negocio de inteligencia artificial de la compañía se apoya en Colossus y Colossus II, dos de los mayores centros de datos de IA del mundo, ubicados cerca de Memphis. El alquiler de capacidad de procesamiento a clientes como Anthropic impulsó los ingresos de SpaceX y contribuyó a que obtuviera sus primeras ganancias como empresa cotizada.
La firma busca ampliar su capacidad desde los 1,7 gigavatios registrados a fines de septiembre hasta los 3 gigavatios hacia el cierre de año. Para el próximo año, el objetivo es alcanzar los 13 gigavatios. Cualquier demora en la puesta en marcha de nuevas instalaciones podría afectar esas metas de ingresos y aumentar el escrutinio de los inversores.
La firma de investigación de chips SemiAnalysis identificó más de 9 gigavatios de capacidad planificada o en desarrollo, incluidas nuevas instalaciones en el complejo Starbase de SpaceX en Boca Chica, Texas.
La apuesta electoral de Musk y el costo de las campañas
El impacto de las elecciones también expuso los límites del financiamiento privado para influir en los resultados. Musk aportó cerca de u$s500 millones para apoyar a candidatos republicanos, en un ciclo electoral en el que el gasto publicitario alcanzaría niveles récord.
Según las proyecciones de la firma especializada AdImpact, la inversión en publicidad política para las elecciones de mitad de mandato llegaría a u$s11.600 millones, una cifra superior a la destinada a las presidenciales de 2024. La organización OpenSecrets, dedicada al análisis del financiamiento político, estimó el gasto total del ciclo electoral de 2026 en u$s11.900 millones.
Solo en Texas, el desembolso superó los u$s 500 millones. Un tercio de los principales donantes provino del sector tecnológico, especialmente de las industrias de inteligencia artificial y criptomonedas.
Musk también enfrenta un escenario de mayor escrutinio legislativo. Los demócratas cuestionaron las restricciones a las comunicaciones satelitales utilizadas por el Ejército ucraniano, los despidos masivos de empleados federales durante su gestión en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) y los contratos y subsidios públicos que reciben sus compañías.
El empresario había amenazado con represalias desde su propia plataforma si los demócratas avanzaban con investigaciones sobre sus empresas en caso de ganar las elecciones. Tras la victoria opositora, Robert Garcia, futuro presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, envió un mensaje dirigido a los republicanos y sus aliados: "Contraten abogados". El propio Musk terminó borrando su publicación del día de las elecciones en la que había llamado a sus seguidores a votar por el Partido Republicano.





