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20 de junio 2024 - 15:23

En Wall Street, el S&P 500 bate nuevos récords, ¿llegará a los 6.000 puntos este año?

Gigantes de la banca privada de Wall Street recalculan su objetivo para el índice líder de la plaza neoyorquina. Para algunos resulta “descabellado” que llegue a los 6.000 puntos, pero para otros “es posible”.

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Goldman Sachs elevó su objetivo para fin de año para el S&P 500 y anticipó que el índice bursátil de referencia podría terminar el 2024 en 6.300 puntos.

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Wall Street, aunque sorprendentemente cara en comparación con sus contrapartes internacionales, continúa entregando un crecimiento de ganancias superior al resto de los mercados. El S&P 500 ($SPY), índice líder de esa plaza, trepó un 34% en menos de ocho meses, con datos al cierre del lunes tras alcanzar otro máximo. Este jueves, el índice superó por primera vez los 5.500 puntos.

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Desde el mínimo de octubre de 2023, el S&P 500 sumó 1.370 puntos o, en dólares, u$s11,5 billones en capitalización de mercado. En otras palabras, el SPY se anotó algo así como u$s1,4 billones por mes durante los últimos ocho.

En ese contexto, la pregunta que surge es si podrá llegar en lo que queda del 2024 a los 6.000 puntos. Y es que gran parte de este avance se debe a una sola empresa, ya que las acciones de Nvidia aportaron u$s2,2 billones a ese marketcap durante este período.

Así, Goldman Sachs elevó su objetivo para fin de año para el S&P 500 y anticipó que el índice bursátil de referencia podría terminar el 2024 en 6.300 puntos. Es la tercera vez desde diciembre que el gigante de las inversiones eleva su pronóstico para ese índice. La última revisión al alza llega mientras marca una serie de máximos históricos y tras superar 5.500 puntos, ya que el rally impulsado por la inteligencia artificial en Nvidia no mostró signos de desaceleración.

También Citigroup mejoró su perspectiva para este índice y aumentó su pronóstico para el S&P 500 al cierre del año en los 5.600 puntos.

Se pueden encontrar muchos argumentos sobre la calidad y la constitución del índice, pues tiene un mayor peso de empresas tecnológicas, que generan mucho efectivo y tienen un elevado retorno sobre el capital invertido. Eso llevaría a pensar que el mercado está sobrecalentado.

Wall Street: ¿el final de un ciclo bullish?

Respecto de lo que viene para este índice estrella, Diego Ferro, CEO de M2M Capital, comenta a Ámbito que, hoy, todos los analistas consideran que estamos lejos de un final para el ciclo económico “bullish”.

Para Ferro, las valuaciones no están baratas y nadie cree que el mercado lo esté, pero asegura que “sí está la sensación de que a la economía estadounidense le fue mejor de lo que esperaban los analistas”. Y, desde ese punto de vista, que el S&P 500 alcance los 6.000 puntos o no, dependería de dos temas, que son tal vez los más relevantes dentro de Estados Unidos: “lo que haga la Reserva Federal con las tasas y la definición de las elecciones de noviembre”.

Respecto de la Reserva Federal, si de alguna manera ejecuta recortes de tasa más agresivos, lo cual Ferro encuentra “muy difícil”, el mercado daría un salto bien para arriba en función de eso. De la misma manera, explica que si hay un recorte poco agresivo de los tipos, también impulsaría el mercado, pero no lo suficiente para que el S&P 500 alcance niveles tan altos como los pronosticados.

S&P500: los 6.000 puntos “no son descabellados”

En tanto, Nicolas Roset, estratega Global en Cohen, sostiene que el objetivo de 6.000 puntos para el S&P 500 a finales de 2024, “es ambicioso, pero no, descabellado, dada la consolidación del mercado estadounidense frente a la debilidad global”.

Roset explica a Ámbito que el índice alcanzó los 5.400 puntos con un aumento del 14% en lo que va del año, impulsado por empresas “growth”, que han experimentado un crecimiento acumulado del 18%, “especialmente en las tecnológicas, como Nvidia, Microsoft y Apple”.

Asimismo, en línea con Ferro, agrega que los sólidos datos de la economía, como la baja inflación y el mercado laboral robusto y un buen crecimiento, “respaldan los fundamentos de estas empresas y alimentan las expectativas alcistas”.

Sin embargo, el estratega advierte que existen desafíos potenciales que podrían poner a prueba este optimismo y en este punto vuelve a aparecer el “driver” de las elecciones entre Joe Biden y Donald Trump y “el creciente déficit presupuestario”, que son factores que podrían generar incertidumbre en los próximos meses.

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A nivel global, Roset desliza que las tensiones comerciales y políticas con China representan “riesgos sistémicos que podrían descarrilar el optimismo actual y afectar negativamente al S&P 500”.

Para Pablo Repetto, jefe de Research en Aurum Valores, el objetivo de los 6.000 puntos también parece “ambicioso”. Esto, según explica el analista, surge de que se ve “un proceso de sobrecompra, en general, según algunas encuestas a inversores, y que los principales motores de las últimas subas se concentran en pocas compañías”, tal como se mencionó.

Además, Repetto advierte que se debe tener en cuenta que, si la acción de la Fed resulta exitosa, la actividad (al menos) se va a ralentizar bastante y, si no es exitosa, quizá el organismo a cargo de Jerome Powell deba actuar más agresivamente de lo que está descontado por el mercado (ya sea en los tiempos en que se mantendrían las tasas altas o en el nivel de las mismas).

EEUU: la inflación no se ha disipado y sigue allí

El analista además advierte que la inflación de activos es un síntoma de que la política sigue siendo menos restrictiva de lo que parece, por lo que no descarta que la Fed busque moderar ese sentimiento financiero positivo.

Repetto recuerda que, por otra parte, los riesgos inflacionarios no han terminado y la expectativa de que Trump salga victorioso en noviembre podría afectar las expectativas inflacionarias. Por ese lado, la Fed se verá en aprietos para bajar la tasa como el mercado cree.

El empuje de algunas acciones tecnológicas puede seguir empujando el S&P 500 al alza, pero difícilmente esto pueda generalizarse a todo el universo de acciones”, dice. Y asegura que un factor a monitorear permanentemente es el nivel de déficit fiscal por “la necesidad de financiamiento que tiene el Tesoro y el volumen de vencimientos de corto plazo que afronta”.

Y agrega: “Si buscan alargar la “duration” van a tener que pagar más tasa y, en ese sentido, los índices de descuento de las expectativas de ingresos empresariales se elevarían y podrían verse afectadas las valuaciones”.

Así, que el S&P 500 alcance o no los 6.000 puntos dependerá de una serie de factores, tanto económicos como políticos. Por ello, los inversores deben sopesar cuidadosamente los riesgos y las recompensas antes de tomar cualquier decisión de inversión, pues no está de más recordar que el mercado de valores es impredecible y que incluso los analistas más expertos no pueden predecir su futuro con certeza.

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