La empresa tecnológica SpaceX debutó en Wall Street este viernes, causando furor entre los inversores, con subas que por momento superaron el 20%. Se trata de la salida a bolsa más importante de la historia, que además convirtió a su dueño, Elon Musk, en el primer billonario a nivel mundial.
SpaceX fijó el jueves el precio de la mayor Oferta Pública Inicial (OPI) de la historia a u$s135 por acción en el índice tecnológica Nasdaq, recaudando la cifra récord de u$s75.000 millones y valorando la compañía en u$s1,77 billones.
Actualmente, los papeles de la empresa cotizan a u$s170 bajo el ticker SPCX, un incremento diario de 26%. Más adelante podría incorporarse a otros índices, como el S&P 500.
"Esto es más que un listado. Es un lanzamiento", celebró la cuenta oficial del Nasdaq en X, red social también propiedad de Musk.
"Hoy volvemos a hacer historia. Tenemos una larga trayectoria haciendo historia", destacó la presidenta y directora de operaciones, SpaceX, Gwynne Shotwell. Por su parte, Musk afirmó que el objetivo de la empresa es "eliminar la ficción de la ciencia ficción y crear un futuro emocionante e inspirador para todos."
Esta salida a bolsa supera el récord anterior de la mayor OPI de la historia, que ostentaba la petrolera estatal Saudi Aramco, con u$s25.600 millones recaudados en la bolsa de Riad en diciembre de 2019.
SpaceX destinó el 20% de las acciones a inversores minoristas y se situa en el séptimo puesto entre las empresas que cotizan en EEUU.
Esta salida a bolsa convierte al CEO, Elon Musk — quien conserva el 82% del poder de voto de SpaceX — en el primer billonario del mundo.
cohete-nasa-spacex.jpg
SpaceX es principalmente conocido por sus proyectos espaciales y de telecomunicaciones, aunque también incursionó en la IA.
Los tres grandes negocios de SpaceX
SpaceX hace su debut con tres unidades de negocios, pero conectadas entre sí. El primero es Space, dedicado a los proyectos aeroespacionales. El segundo es Connectivity, vinculado a las telecomunicaciones, y liderado por Starlink. El tercero es el ligado a la inteligencia artificial, incorporado tras la adquisición de xAI en febrero de 2026.
El objetivo de la empresa es que esos negocios se potencien entre sí. Los cohetes reutilizables que desarrolla la empresa permitirían colocar satélites de Starlink a menor costo; lo que volvería a esa unidad de negocios para fundamentral de la infraestructura en conectividad global.
Por su parte, xAI abre una nueva demanda de cómputo, energía y capacidad de procesamiento. En ese punto aparece la apuesta más ambiciosa de la empresa en manos de Musk, que implica trasladar parte de esa infraestructura fuera de la Tierra.