El mercado de las criptomoneda busca recuperarse pero aún siguen en tensión. Este miércoles 26 de febrero, Bitcoin se ubica en u$s84.565, según Binance, tras perder los u$s90.000 por primera vez desde noviembre, mientras que Ethereum (ETH) desciende 6% y opera en los u$s2.358.
Las altcoins también se muestran presionadas, con caídas 5,6% de la mano de Cardano y Ripple (-5,5%). Mientras que se destaca la suba de Litecoin en 9,8% y de 2% de la mano de Polkadot y Shiba Inu.
Las dudas que enfrentan los inversores del mundo cripto
No obstante, las dudas persisten en el mercado, especialmente debido a las tensiones externas. Las caídas en el mercado de criptoactivos se han producido tras el aumento de la incertidumbre global, exacerbada por el anuncio de aranceles por parte del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que los aranceles del 25% a las importaciones de Canadá y México "continuarán según lo planeado" y comenzarán a aplicarse en marzo.
Además, se suma la noticia de que Estados Unidos está evaluando endurecer las restricciones a la exportación de chips hacia China, lo que genera más incertidumbre, ya que estos dos temas son sensibles para las criptomonedas y los activos digitales en general. Por un lado, cada anuncio arancelario de Trump ha provocado caídas en el precio de Bitcoin, y por otro, las acciones tecnológicas, especialmente aquellas vinculadas a la inteligencia artificial (IA), han mostrado una correlación estrecha con el criptoactivo.
Los estrategas, como Kathleen Brooks de XTB, advierten que la incertidumbre y la volatilidad están en aumento, lo que podría ser preludio de movimientos más grandes en los mercados bursátiles. Chris Beauchamp, de IG, señala que la caída abrupta de las criptomonedas está impulsando una venta generalizada de otros activos y temen que se esté gestando una volatilidad a gran escala.
La presión desde el plano institucional
La presión es más evidente en el plano institucional, como lo reflejan los flujos de salida de los fondos cotizados (ETF) de BTC al contado, que este martes cerraron con la mayor salida neta de su historia, con 937,8 millones de dólares abandonando estos fondos. Desde principios de febrero, las salidas netas superan los 2.000 millones de dólares, lo que demuestra el desinterés de los inversores institucionales en estos activos de alto riesgo debido a la incertidumbre económica global.
Por ello, los expertos creen que los próximos datos económicos serán clave para calmar la inquietud de los inversores, especialmente ante la posibilidad de una Reserva Federal (Fed) más restrictiva de lo que se anticipaba. A pesar de que la Fed había recortado previamente sus previsiones de bajadas de tipos de interés, ahora se espera que se produzcan al menos dos recortes más este año, lo que ha aumentado las expectativas del mercado. En este contexto, el informe del deflactor de consumo PCE que se publicará este viernes será un indicador crucial para la política monetaria de la Fed y para el rumbo de los mercados.
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