La flexibilización de las restricciones cambiarias impulsó una fuerte recuperación en el giro de dividendos al exterior durante el primer semestre del año. Según datos del Banco Central (BCRA), las empresas ya transfirieron u$s2.600 millones en concepto de utilidades, el monto más elevado para un primer semestre en más de diez años y un reflejo de la progresiva normalización del mercado cambiario para las compañías.
La cifra fue presentada por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, durante una exposición en la que destacó que las empresas cuentan actualmente con mayor libertad para cancelar importaciones, pagar deuda financiera y remitir dividendos al exterior, luego de la flexibilización aplicada por la autoridad monetaria.
El funcionario sostuvo que esta mayor apertura se produjo incluso en un contexto de menores precios internacionales para las exportaciones agropecuarias y remarcó que el régimen cambiario vigente permitió agilizar tanto los pagos como los plazos para concretar estas operaciones.
Avanza el saneamiento de la deuda comercial
El Banco Central también informó que se logró regularizar el 50% del stock de deuda comercial acumulada hasta diciembre de 2023, principalmente mediante la emisión de los bonos para importadores (Bopreal). De esta manera, comenzó a reducirse uno de los principales pasivos externos que habían acumulado las empresas durante los años de mayores restricciones cambiarias.
Desde la entidad aseguraron que las limitaciones que permanecen vigentes para las personas jurídicas tienen un alcance acotado y no afectan el funcionamiento habitual del comercio exterior. Según explicaron, las restricciones se concentran en operaciones de atesoramiento, arbitrajes financieros y algunas transacciones apalancadas, sin un impacto significativo sobre la economía real.
La flexibilización para el giro de dividendos comenzó con la Comunicación "A" 8226, que entró en vigencia en abril de 2025. La normativa habilitó a las empresas a remitir al exterior utilidades generadas en ejercicios iniciados desde el 1° de enero de 2025, mientras que las ganancias acumuladas durante los años de cepo continúan sujetas a restricciones.
Informe de Vladimir Werning, Vicepresidente del BCRA en Fundación Mediterránea
Qué restricciones siguen vigentes
El control cambiario para las empresas había sido reinstaurado en septiembre de 2019, limitando durante varios años la posibilidad de girar utilidades al exterior. Esa situación obligó a muchas compañías multinacionales a reinvertir ganancias en el país o mantener fondos inmovilizados, afectando sus decisiones de inversión.
Si bien el Gobierno avanzó en una flexibilización gradual desde diciembre de 2023, el régimen para las empresas todavía mantiene algunas restricciones. Entre ellas, continúa la prohibición de comprar dólares para atesoramiento, las limitaciones para cancelar determinadas deudas financieras con empresas vinculadas anteriores a diciembre de 2023 —que deben canalizarse mayormente a través del Bopreal— y la denominada restricción cruzada, que impide operar en el mercado financiero (MEP o contado con liquidación) durante 90 días a quienes acceden al mercado oficial de cambios.
En mayo pasado, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, explicó que el levantamiento total del cepo para las empresas no constituye una prioridad inmediata.